<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-16532089</id><updated>2011-11-27T16:25:11.887-08:00</updated><title type='text'>Una Rapsodia Gris.</title><subtitle type='html'>Un resumen de deseos.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://unangelgris.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unangelgris.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Un Ángel Gris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13109523938294302532</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>41</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16532089.post-3598291630212163435</id><published>2008-10-29T01:48:00.000-07:00</published><updated>2008-10-29T01:55:34.347-07:00</updated><title type='text'>En el silencio</title><content type='html'>-¡Yo soy dueño!&lt;br /&gt;-No estoy tan seguro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La procesión, como siempre, ardía por dentro. Con los ojos clavados contra el blanco de la pared, permanecía en una rigidez silenciosa y al borde de la explosión. Por dentro, como siempre. La imagen era casi inmaculada. Etérea, incluso. Esa mirada perdida, disuelta en la comodidad de las paredes, desnudaba pupilas explosivas. Pero nada, nada inmutaba a la rigidez infinita en la que estaba sumido. Sus brazos, también de piedra, abrazaban su torso inamovibles, lejos de estorbar su tétrica calma. Incluso la expresión del rostro lucía bastante calma; entre ida y muerta. La sangre inyectada en los ojos era lo único que daba indicios de vida. La ira contenida en los ojos casi se proyectaba sobre el blanco de esas paredes. En el silencio, en medio de la sala blanca, dentro de la rigidez, encerrado en lo más profundo de su nada, se daba, sangrienta, la procesión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Yo soy dueño. Esto me pertenece. Esto es mío. Yo reino, nadie más.&lt;br /&gt;Una voz llenaba la oscuridad.&lt;br /&gt;-No estoy tan seguro. ¿Estás seguro? Pensalo de vuelta. Mirá. Levanta la cabeza... Bah, si podés.&lt;br /&gt;Se percibió una risa inexistente. La desesperación en carne se hizo presente.&lt;br /&gt;-Es mío. Soy yo, todo lo que pasa tiene que pasar por mí primero. ¡Afuera!&lt;br /&gt;Gritaba, saltaba, golpeaba las paredes, los límites, empujaba y se retorcía en el suelo. La voz parecía hacer caso omiso.&lt;br /&gt;-Por supuesto. Todo es tuyo. El control está en tus manos. Use el esa libertad cuando quiera.&lt;br /&gt;-¡No, por que estás ahí, susurrando, clavándote en el fondo de mi mente! ¡Siempre, nunca, a veces, todo el día! ¡A todas horas, en cualquier momento y todos! No desaparecés nunca... no tengo un segundo de silencio en la cabeza, mis ojos nunca dejan de moverse... la paz ya no me reconoce. ¡Gritos, gritos y golpes, lágrimas, miedo palabras escupidas, y seguís ahí! ¡Atormentándome!La voz silenció. Dejó que el grito de odio saliera hasta el cansancio.&lt;br /&gt;-¿Cómo, no era suyo todo esto? Si usted lo dice. Debe ser tuyo, si insistís tanto. Admito que quizás pico un poco en la nuca. Pero no sé por qué el ataque.&lt;br /&gt;-Sos un puñal en el cerebro, una astilla en medio de los ojos... -cerraba los puños mirando en todas direcciones a su alrededor, lagrimeando desesperado, jadeando sin consuelo- sos un tic constante, una mala costumbre, un ladrillo más... en el peor lugar. Yo soy dueño, el poder es mío. Está en mis manos, es mía, ¡¿Dónde estás?!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guiñó un ojo y revoleó violentamente la cabeza. Casi cae de la silla, pero su cuerpo seguía lo suficientemente rígido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Dá la cara. Sé hombre.&lt;br /&gt;Una sombra tomó forma. Desde los pies hasta los hombros, asomó la boca justo antes que la nariz y los ojos vieron la luz. La voz era exactamente igual a él. De cuerpo entero. Tenía los ojos negros, negros como el odio.&lt;br /&gt;-Mirá quién habla de ser hombre. Mocoso.&lt;br /&gt;Se miró, y de pronto tenía no más de 8 años. Su figura disminuída, la cara de infante y sus rasgos a esa edad aparecían frente a la voz, ahora con rostro.&lt;br /&gt;-Acá estoy. ¿Qué ibas a hacer? Realmente quiero ver que ibas a hacer. Defendete. ¿Qué esperás? ¿Esperás algo? ¿Esperás reaccionar? Quisiera verte reaccionando. Pero no... siempre inmóvil, el nene.&lt;br /&gt;Duro, totalmente inmóvil, sin moverse, no podía sacarle los ojos de encima. No podía apartar la mirada de aversión, una aversión temerosa, de sus ojos negros. Cada vez más negros.&lt;br /&gt;-Me pareció.&lt;br /&gt;Dijo, y se disolvió en una sombra de vuelta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un hilo de saliva asomó de la comisura de sus labios. Apenas movió los labios para secarla, con los brazos inmóviles todavía y los ojos en las paredes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué pasó? ¿Que hiciste?&lt;br /&gt;Habló con un temblor inédito en la voz. Un miedo como el que pocas veces sufrió. Respondió la voz.&lt;br /&gt;-Nada. Sólo te mostré lo que pasa cuando muestro la cara, como pediste. ¿Que hiciste? Nada. Y sabía que nada ibas a hacer. Pero todo esto es tuyo, te pertenece, como decías.&lt;br /&gt;-Es mío... sabés que es así. -Tembloroso, todavía en en estado de shock, apenas podía mascullar las palabras&lt;br /&gt;-Perfecto. Tomá el control, si es tuyo. Hasta entonces -una sombra lo rodea tres veces y se posa en su nuca suavemente. Clava el suspiro sobre el lóbulo-, nos vemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aflojó el cuerpo y la rigidez empezó a desaparecer de a poco. Los ojos ahora brillaban de cansancio, húmedos como las mejillas. La cabeza cayó hacia adelante sin resistencia, al ritmo de una respiración agitada. Volvió a abrir los ojos y respiró profundo, todo con tiempo. Lentamente. Sacudió la cabeza unas cuantas veces y volvió a clavar los ojos en el blanco de las paredes, sabiendo que al dia siguiente, la procesión iría por dentro una vez más.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16532089-3598291630212163435?l=unangelgris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unangelgris.blogspot.com/feeds/3598291630212163435/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16532089&amp;postID=3598291630212163435' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/3598291630212163435'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/3598291630212163435'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unangelgris.blogspot.com/2008/10/en-el-silencio.html' title='En el silencio'/><author><name>Un Ángel Gris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13109523938294302532</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16532089.post-8622206577207165643</id><published>2008-05-15T07:53:00.000-07:00</published><updated>2008-05-15T07:55:59.026-07:00</updated><title type='text'>El zaguero que fue a menos</title><content type='html'>&lt;p&gt;Lo encaró el centreforward, la llevó para acá y para allá, dibujó una gambeta y al tipo no le quedó otra que salirle. Y ahí, el zaguero dudó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasa que pocas veces se juega una final. Son pocos los que quedan a tan pocos pasos de saborear la ambrosía de la victora, la inmortalidad que otorga la gloria y el peso del oro en el cuello, o la amargura de la derrota, que regala vergüenza y olvido eterno a quien tristemente termine encontrándola. Pasa que el tipo era así, un todo a o nada. Por algo era zaguero; le gustaba la idea de ser el último guardián del abismo. Le gustaba jugar a saber que él era el único que no podía retroceder nunca, rendirse jamás. Equivocarse, ni en sueños. Ése era el problema; era un todo o nada. Se crió entre Copas del Mundo y cracks inapelables. Le decían que si Pelé o Maradona, y él, con el alma celeste y el corazón blanco, decía que fútbol. Era uno de esos que –por suerte- no encontrabran el chiste de picar un caucho naranja o pegarle a pegarle a una bolita con una palito. Él creía, como muchos de nosotros, que el de los pies es el juego perfecto. Sostenía que Dios era de Racing porque el Diablo había nacido del lado equivocado de Avellaneda. Era… era un apasionado; sufría con cada patada animal e infrahumana de esas que los infames Destructores del Arte, Ares del deporte que escaparon de los agujeros más profundos del limbo, suelen aplicar a diario la musa de gajos, esa que es negra como la incertidumbre y blanca como la pureza y que lleva adelante los embistes de los más nobles Inspiradores del Juego. Sabía deleitarse ante un caño oportuno o una rabona imposible y clamaba venganza ante cada 10 ajusticiado sin fe por detrás. Escuchaba a la pelota gritar de felicidad cada vez que se amaba con la red; se le desgarraban los oídos con el metálico sonido de un larguero que chocaba con ella por estar donde no debía… la veía brillar radiante de orgullo bajo la suela de algún serafín en cortos de los que sobran en nuestro suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el destino, tan viejo como imprevisible, quiso que fuera central. Zaguero central. Él, justo él, que vivió la fuga de Diego hacia el arco británico en tierra azteca como el nacimiento de un nuevo mesías. Él, que en el momento cumbre de carrera, veía sonriendo como nunca a su amor imposible mientras se acercaba en pie enemigo. Pensando quizás justamente en ese momento, el destino decidió que él fuera zaguero central, y que Ella lo enfrentara más radiante que nunca. Se enfrentaba a un artista genial y al amor de su vida en carrera a la gloria eterna, todo al mismo tiempo, en lo que tenía todas las fichas de terminar siendo un crimen de lesa deportividad con él como traidor a la causa. Fue entonces cuando se dio cuenta que no podía hacerlo. Sencillamente, no le podía hacer eso; no a ella, no al fútbol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo encaró el centreforward, el legendario Joao, La Pantera Joao, un negro con cintura de garota y mil batallas encima, que había recogido el rebote en su propio área tras un corner mal pateado y acababa de limpiar a cuatro tipos a puro enganche, gambeta y good show. Dibujó Da Vinci y entonó Gardel en su camino, engañó a mediocampistas como piratas a mercaderes. Iba reinventando la belleza a su paso, con movimientos geniales que se transformaban en lágrimas de un relator de la radio local –o quizás visitante- que ya modelaba el potencial gol como lo mejor que dejó el fútbol en su historia (Aunque sabemos cómo trabaja el exitismo en la mente de un periodista del deporte).&lt;br /&gt;La cosa es que, parado sobre el punto del penal, el zaguero enamorado la sentía reir como nunca. Y eso que la vio reir más de una vez. Incluso él mismo dibujaba el gol en su cabeza, el cual de sólo concebir mentalmente ya causaba arrojarse sobre el rival en un festejo alocado y único. Pero no, no podía; pocas veces se juega una final, no sabía si iba a volver a estar tan cerca de la gloria. Quedaban poco más de seis –o quizás siete- minutos, y la temprana expulsión del back izquierdo, a manos de un referee tan socarrón como localista, hacían del empate una hazaña difícil de sostener. El negro lo había bailado al cuatro a puro caño y enfilaba hacia él, bandera en alto. Ya se imaginaba la vuelta olímpica, la corona en la cabeza y el boleto al Olimpo, en lo que era un retiro perfecto. Al zaguero sólo se le cruzaba por la cabeza la imagen fantástica de ese gol inmaculado, la expresión del fútbol en su estado más puro.&lt;br /&gt;El centreforward pisó el área; era ahora o nunca. Él no compraba la gambeta, no: la decisión era suya. Barrer, cortar y salir jugando como un caudillo, o rendirse por el bien del octavo arte y guardarse un eventual hachazo. La procesión, ruidosa y revolucionaria, iba bien por dentro: ¡El corazón delator no hubiera podido gritar más fuerte! La voz de su musa, blanca como el alma de los enamorados y negra como la traición inesperada, gritaba como nunca, rogándole con los ojos –porque el tipo juró que tenía ojos- algo de clemencia, pidiéndole permiso para entrar en la historia, que engañara al deber con el placer. Y él… él otra cosa no podía hacer. Al fin y al cabo, jugaba al fútbol desde pibe y lo quería desde que tenía memoria, como a mamá. Él mismo se reconoció que gritar un gol así hubiese sido el mejor de los orgasmos. El amor o la gloria… cuántos habrán sucumbido eligiendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Joao encaró, como nunca, con la seguridad de quien han visto la victoria de cerca; el zaguero le salió corriendo, duro, certero, con la resignación de quien va a comenter un crimen horrible y lo sabe. El centreforward la llevó de pie a pie con certera destreza y ensayó la gambeta hasta quedar de cara al él; y él, el zaguero enamorado, vástago del balompié, sonrió por dentro y sin dudarlo, se pisó los cordones del botín izquierdo para caer lentamente de boca al césped, en la más grande y tácita declaración de amor jamás habida, al mismo tiempo que Joao salía disparado en un grito de mil voces hacia la inmortalidad que ofrece la gloria.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16532089-8622206577207165643?l=unangelgris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unangelgris.blogspot.com/feeds/8622206577207165643/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16532089&amp;postID=8622206577207165643' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/8622206577207165643'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/8622206577207165643'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unangelgris.blogspot.com/2008/05/el-zaguero-que-fue-menos.html' title='El zaguero que fue a menos'/><author><name>Un Ángel Gris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13109523938294302532</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16532089.post-2844998688636224228</id><published>2008-04-24T03:50:00.000-07:00</published><updated>2008-04-24T03:52:03.433-07:00</updated><title type='text'>A las dos en lo del Gordo</title><content type='html'>.&lt;br /&gt;-Yo tengo cincuenta centavos. Y el resto no, porque es de mi vieja.&lt;br /&gt;-Qué rata de mierda... tomá, yo pongo un peso. Roñoso. ¡Che, vengan a poner para tomar!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Tango cuarteada se queda descansando abajo de una ventanita de chapa pintada, abollada a pleno. Se juntan los seis al lado del kiosco a juntar monedas y ver a dónde llegan con eso. Llevan tierra hasta en las medias, apestan a haber estado corriendo con 30º de térmica y las gargantas no les aguantan más el seco. Alejandro arranca a las puteadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Todos lo viernes lo mismo. Venimos hasta acá, nos cagamos de calor tres horas y encima ninguno tiene un peso encima. Estoy harto de esa Robot Cola de mierda. Yo, otra vez cola, no tomo.&lt;br /&gt;-¡No, compremos esa pomelo de dos litros de vuelta, que sale la mitad, y que es una mierda! Boludo, media botella de eso termina en la vereda. No jodas. –Fede, aportando, se ata los cordones a un costado.&lt;br /&gt;Mientras, Edu está en otra, boludeando con pelota. Ale se lo hace sentir.&lt;br /&gt;-¡Negro, vení a poner!&lt;br /&gt;-¡Yo no tengo! -se lo siente, desde la otra punta.&lt;br /&gt;-Puto, semejante casa, Play y no trae veinte centavos. –Grita- ¡ROÑOSO!&lt;br /&gt;-¡No me hinches las pelotas! –Contesta Edu, pragmático y educado. Ale sigue con la colecta; entre los seis no hacen tres pesos. Se acerca a Aníbal, que perdió las llaves y todavía no se dio cuenta.&lt;br /&gt;-Ani, ¿Qué tenés?&lt;br /&gt;-Aguantá… -Aníbal se saca el Puma azul y amarillo derecho, lo sacude sobre su mano izquierda, y sólo cae un poco de pasto y una piedra- Puta que te parió, con razón me dolía… No sé, tenía un par de monedas acá, pero no están…&lt;br /&gt;-¿En el botín te las guardas, pelotudo? Se te cayeron… Venís a jugar al fútbol, ¿y en las medias te guardás la guita, chabón? No te da un carajo la cabeza.&lt;br /&gt;-¡Puta que te parió, las llaves! -grita, se agarra la cabeza y amaga a disparar para el parque- Andá saber dónde cayeron…&lt;br /&gt;-Te pasa por boludo. Fede, ¿tenés?&lt;br /&gt;Fede se seca la cara con la de Francia del 98, la del mundial. Lo mira.&lt;br /&gt;-Te acabo de dar ochenta centavos, no me jodas.&lt;br /&gt;-Dale boludo, tenés en la mano como cuarenta más.&lt;br /&gt;Ale le relojea la mano, y las monedas brillan entre los dedos.&lt;br /&gt;-¡Te di ochenta centavos, boludo! Rompele las bolas al judío éste para que saque una él de la casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A unos metros, ya eran tres los que se habían abierto de la colecta, y pateaban por turnos la Tango contra la chapa. Andrés, acomodándose para entrarle y haciendose el boludo, alargó el comentario hacia quien correspondía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Posta, eh… no te cuesta nada bajar un botellita de casa.&lt;br /&gt;Tomó carrera y le pegó; metro y medio lejos.&lt;br /&gt;-¡Uh, loco, siempre lo mismo! –Mario lo miró para el culo- No puedo, las Cocas no son mías: no las puedo sacar de ahí… Y en vez de romperme las pelotas con eso, calentate en no tirarla a la mierda.&lt;br /&gt;-¿Eh, pará, te vino…? ¡Poné para comprar algo si no vas a afanarte una Coca de tu casa al menos! Y andá a meterla de ahí, gil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pelotazo de Andrés pegó en el borde la ventana de al lado de la chapa, salió para la calle y cayó cerca del cordón, casi perpendicular a la chapa. Por la esquina, desde el parque, llegaba Aníbal a las puteadas porque no sabía como iba a hacer para entrar a su casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Comé, puto –Mario la miró, tomó carrera, calculó distancia y le pegó con comba desde el cordón. La pelota, con altura, ni tocó la pared del edificio. Pegó en la pared de al lado y salió para donde estaba él, frenándose con un tronco que había suelto en el suelo. Edu se levantó y la fue a buscar.&lt;br /&gt;-Negro culo roto, mirá dónde te quedó…&lt;br /&gt;Edu le guiñó el ojo y le levantó el pulgar desde la loma de cemento en la que estaba sentado.&lt;br /&gt;-Gracias, papá; vení, aprendé cómo se hace.&lt;br /&gt;Carrera corta, las piernas largas acomodadas atrás de la pelota, la Topper suplente blanca del Rojo sucia de tierra, y Edu que calza la Tango desinflada con toda la cara interna del botín derecho para que el chanfle sea exacto, y el destino, infalible. Ruido de metal, y la va a buscar para pegarle de vuelta.&lt;br /&gt;-¡Así se le pega, papá!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fede se acerca con Ale y una Enter Cola a los demás. Edu caza el balón con la zurda, y el chapazo suena otra vez. Alrededor de la botella, todos empiezan a gritar apurados el orden en el que pretenden tomar, mientras Andrés sale corriendo, arranca la botella de los brazos de Ale, vuela la tapita y empieza a tomar desesperado.&lt;br /&gt;-¡Gordo, la puta que te parió, pará! ¡Dije pri!&lt;br /&gt;-Qué gordo de mierda. –Aníbal ignora la gaseosa y encara para la pelota- Yo eso no me lo tomo; parece petróleo.&lt;br /&gt;-Tiene gusto a mierda, así que petróleo no es –dice divertido Andrés, una vez que pueden sacarle la botella.&lt;br /&gt;-Pasá, que tengo un pollo en la garganta que no me pasa –Fede la agarra.&lt;br /&gt;-Los barquitos del final te los tomás vos, eh.&lt;br /&gt;-Ni en pedo –traga- yo tomo para pasar el garzo nomás. Che, ¿cuándo me toca pegarle?&lt;br /&gt;-Eh… Dá, pegale vos. –Aníbal, perfilado para tirarla al carajo, se corre y lo deja. Fede la mira, se acomoda el flequillo semi rubio, le entra de puntín y hunde la chapa.&lt;br /&gt;-¡Ahí tenés amigo, no le pego másss! –Canta, con un gesto de satisfacción. El rebote salió para atrás y a Aníbal le toca pegarle casi desde el toldo del kiosco. Se acomoda como puede, y rel tiro apenas pega en el borde del marco de la chapa y deja la pelota muerta abajo.&lt;br /&gt;-Yo voy –dice Ale, que corriendo se acerca al grito “¡El Betoooo!” y la tira dos metros para arriba, casi colgándola.&lt;br /&gt;-¡Dale chabón, cuélguenme ésta como hicieron con la Tricolor, que no sé ni dónde está! –Andrés corre a buscarla antes que caiga al piso y Ale se la tire lejos a propósito, por llorón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez que Andrés embargó la pelota, la tarde quedó terminada. Arrancaron para el lado de iglesia, yéndose del parque cuando el sol empezaba a caer. Aníbal puteando porque no encontró las llaves, Edu y Fede jodiendo a Mario por los litros de gaseosa que tenía secuestradas en la casa, Ale pateando la pelota una cuadra para adelante, y Andrés corriéndola de atrás a las puteadas. Se fueron separando; uno ahí nomás, después de la iglesia, otro por Tamborini, otro en Congreso, otro en la plaza q esta a media cuadra. Dos quedan pateando para el mismo lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Che, Fede, que hacés vos el año que viene?&lt;br /&gt;-Industrial… ahí, cerca de casa.&lt;br /&gt;-Joya… yo creo que voy a la vuelta de casa también, pero no sé –Aníbal miró para arriba. Una ráfaga de viento congeló un poco el aire.- ¿Dónde iremos a terminar?&lt;br /&gt;-¿Eh? ¿Cómo terminar? –Fede lo miró raro.&lt;br /&gt;-Cuando termine esto… No sé, boludo, digo si seguiremos haciendo estas cosas, o cómo será la vida, o qué. No sé, eso.&lt;br /&gt;-Va a ser un quilombo, seguro… Qué se yo… muy distinto a esto no creo que sea, pero ya veo que entre que uno se pone de novio, otro arranca a laburar, otro desaparece, otro en la joda y todo eso, no sé, ya me parece que se va complicar todo más.&lt;br /&gt;-Se… pero a mí me gusta esta tranquilidad. Parque, fin de semana, rascarnos un poco las pelotas y festejar goles tirándome de paloma en un charco bajo la lluvia –Fede se ríe, acordándose.&lt;br /&gt;-O rompiéndole las bolas al vecino del Gordo con la pelota en la vereda, je&lt;br /&gt;-Quedarnos pateando penales hasta la noche en la puerta de la casa de tu abuela…&lt;br /&gt;-Callate que ya me cagó a pedos, boludo… -risas- ¡Escapándonos entre los árboles que se caen, como esa vez que esa tormeta casi nos hace mierda ahí cerca de casa!&lt;br /&gt;Aníbal se ríe, los dos se acuerdan y siguen un par de cuadras más. Hace algo más de frío y ya falta poco para llegar a casa.&lt;br /&gt;-Pinta que entre laburos, libros, minas y joda se va a ir acelerando todo.&lt;br /&gt;-Y… debe ser lindo igual estar de novio, quedarte hasta las ocho de la mañana con un fernet o comprarte lo que querés…&lt;br /&gt;-Sí, pero esta tranquilidad… amigos y futebol…&lt;br /&gt;-Sí, posta… pero qué se yo. Bué, Ani, yo agarro por acá… ¿El viernes a las dos en lo del Gordo, como siempre?&lt;br /&gt;-Dale… A las dos, en lo del Gordo. Como siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16532089-2844998688636224228?l=unangelgris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unangelgris.blogspot.com/feeds/2844998688636224228/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16532089&amp;postID=2844998688636224228' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/2844998688636224228'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/2844998688636224228'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unangelgris.blogspot.com/2008/04/las-dos-en-lo-del-gordo.html' title='A las dos en lo del Gordo'/><author><name>Un Ángel Gris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13109523938294302532</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16532089.post-7507360241097063530</id><published>2008-03-23T20:37:00.000-07:00</published><updated>2008-03-24T20:15:00.387-07:00</updated><title type='text'>La ecuación</title><content type='html'>-Abra los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El peso de las ideas era enormemente más significante que el de la voluntad. Difícilmente hubiera podido esgrimir explicación alguna, aún si su propia vida dependiera de ello.&lt;br /&gt;La sucesión de imágenes, eterna, traían uno tras otro una cantidad infinita de valores que alimentaban la ecuación, pero que no parecían despejar duda alguna. Todo estaba estrictamente separado a cada lado del planteo. Todo tenía un lugar en la significación, aunque resultaba prácticamente imposible exprimir la importancia propia en individual de cada término.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No puedo. No sé que variable pretende que encuentre aquí.&lt;br /&gt;-La única variable que hay en toda la ecuación. La sola e inequívoca fracción que, descifrada, encastrará a la perfección a las demás -explicó el Profesor-. El único valor que le es útil de los centenares que tiene frente a sus ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El peso de esas ideas era abrumador. Distinguir la variable era, por sobre todas las cosas, el objetivo único y final. Posiblemente, hasta la única razón de ser de la ecuación en sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Recuerde -señaló, pacientemente, el Profesor-, el Resultado es igual a la suma de las potencias de su claridad y su voluntad.&lt;br /&gt;-¿A cual potencia?&lt;br /&gt;-A la cual usted crea necesaria -sonrió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Estudiante seguía sin ubicarse en la habitación. De hecho, sabía que su sola presencia ahí se debía a una necesidad mística totalmente inevitable que inapelable, que requería que quien sudara como un cerdo en ese preciso lugar, en ese preciso momento, no fuera nadie más que él. La humedad se arrastraba por entre los bordes de los azulejos de las paredes del Aula, en su paso avasallante hacia los suelos. La madera podrida y casi deshecha que tapiaba el piso apenas parecía separarlo del mismísimo Averno. Y una sola luz que colgaba desde las entrañas de un cielo raso negro y crítptico era la única posibilidad de ubicarse en su propio presente. Poco alentador, si se me permite.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cientos de términos, paréntesis, corchetes y números Pi se sucedían frente a sus ojos. Nada parecía tener sentido; el Estudiante llegó a suponer que era una cantidad azarosa de logaritmos ubicados en la misma geografía matemática.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No hay nada. Acá no hay nada. Conozco todas y cada de una de estas operaciones, son ridículamente conocidas. Por Dios, si hasta yo mismo hubiera podido diseñar este ejercicio -se sobresaltó el Estudiante-; ¡Pero no pretenda que encuentre equilibrio alguno entre las partes si la variable, obviamente, no es un ente calculable! ¡No hay variable alguna en esta maldita ecuación, y aún así la operación sigue sin tener sentido! ¿De qué se trata todo esto?&lt;br /&gt;-De que abra los ojos -volvió a señalar el Profesor-. ¿No le resultan familiar, acaso, los términos de su ecuación?&lt;br /&gt;-Por supuesto, si le acabo de decir que es como si yo los hubiera diseñado -replicó, lacónico.&lt;br /&gt;-Exactamente. Usted reconoce todos esos términos, entiende a la perfección su desarrollo y dice conocer la manera precisa de calcularlos, pues son de harto conocimiento, y hasta me atrevo a decir de previa resolución por su persona. Y sin embargo, sigue sin poder calcular el Resultado... Es, cuando menos, interesante. ¿No cree?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lápiz resbalaba entre el sudor de los dedos del Estudiante, mientras repasaba mentalmente una y otra vez esos ejercicios en todas sus formas posibles. El Profesor tenía razón; algo seguía faltando. Tenía que haber algún tipo de variable a calcular que hiciera la luz entre los números.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Creo que es hora que hablemos -El Profesor tomó una silla y se ubicó exactamente delante de él. Tomó los anteojos que colgaban del bolsillo derecho de su bata blanca, los limpió cuidadosamente con la misma y se dispuso a hablar al Estudiante, mientras lo miraba a los ojos, con la más impávida paciencia-. Usted sabe que hay una variable. Usted sabe, también, que sin ella es imposible que resuelva la maldita incógnita que lo tiene encerrado entre estas cuatro paredes. Tampoco tiene idea de cuál es esa variable. Pero lo peor de todo es que no tiene la más mínima idea de cómo averiguarla.&lt;br /&gt;-El Resultado es la suma de las potencias de la claridad y la voluntad -repitió, automaticamente, el Estudiante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Profesor le clavó la mirada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Usted no tiene idea del resultado, está mas bien lejos de la claridad y, ciertamente, sólo dispone de lo potente de su voluntad. Pero no alcanza; necesita del perfecto equilibrio de ambas partes. Mire bien; abra los ojos.&lt;br /&gt;-¡Los tengo abiertos, ¿no queda claro?!&lt;br /&gt;-Sí. Pero no está observando; los ojos abiertos sirven sólo para observar. Si con los ojos abiertos no es capaz de ver, los mismos no tienen sentido alguno. Los ciegos tienen los ojos abiertos, y sin embargo no pueden ver. Necesito que vea, que observe; ¿Qué hay, que sobra, que falta, qué desequilibra la ecuación? ¿Dónde está el desnivel que conduce a la respuesta? Abra los ojos; deje de calcular. Pensar ya no va a servirle.&lt;br /&gt;-Hace tiempo que no me sirve -interrumpe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La operación aún yacía frente a sus ojos, frente a su brillante ceguera, totalmente huérfana de sentido. Todo encajaría perfecto de no ser por esa variable escondida. Los lados del ejericicio alcanzaban el más exacto equilibrio, si de lo que el Estudiante podía calcular se hablaba. Era claro ya que la imposibilidad de encontrar la variable era el primer ejercicio a resolver. Lejos estaba de llegar al Resultado, por más cerca que lo arañara con el resto de los datos matemáticos que poseía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-El tiempo se acaba -pudo llegar a avisar el Profesor-. Recuerde que usted debe alcanzar la Respuesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Granos de arena caían y retumbaban en toda la existencia del Estudiante. Cada segundo se llevaba un momento de lucidez, y otro, y otro más. El tiempo se escurría, y la variable desaparecía entre la arena que consumía los últimos instantes.&lt;br /&gt;-Siempre cerré mis operaciones. Nunca, jamás, dejé de encontrar una variable. Siempre aparecían, brillando, en medio de mis ecuaciones. Siempre terminaba alcanzo el final de mis Ejercicios.&lt;br /&gt;-¿Está seguro de eso? -inquirió el Profesor, con una mirada helada.&lt;br /&gt;-Todas mis ecuaciones me dejaron un Resultado.&lt;br /&gt;-No confunda Resultado con Respuesta, amigo mío. Créame que se equivocaría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Profesor golpeó el reloj de arena suavemente con un dedo. Treinta segundos de granito comenzaron su vertiginoso descenso hacia el fin. La variable no aparecía. Los términos perdían sentido y los paréntesis se cerraban. La luz por encima de sus cabezas titilaba y el Aula parecía achicarse cada vez más, mientras la desorbitada mirada del Estudiante se cernía sobre esa hoja infernal, a la vez que las venas de sus manos tensas latían a un ritmo sobrehumano. La desesperación se hacía sudor frío en su espalda; ya no había chance alguna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tiempo. Parece que va a necesitar esta vuelta de reloj. Abra los ojos, y luego observe. Créame que es todo lo que necesita.&lt;br /&gt;-No veo -gimió el Estudiante- no puedo ver nada más de lo que aparece en esta hoja. No encuentro nada que no esté claramente explayado en la ecuación. Toda mi voluntad está en ello; nada aparece frente a mis ojos.&lt;br /&gt;-Y no va a aparecer tampoco. Tiene que verlo usted; tiene que encontrarlo y luego darle forma. Tiene que entender la variable, descifrarla; tiene que entender cómo encaja en toda la ecuación. Deje de insultar a los Cielos por su infortunio; nadie sino usted es que tiene la ambrosía frente a los ojos y no es capaz de verla -Recogió sus cosas y se dirigió con un aire crudo y frío alrededor hacia la puerta-. Y si fuera usted, volvería a empezar a buscarla. El reloj está contando de vuelta.&lt;br /&gt;Cada vez tiene menos tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Estudiante levantó la vista una vez más.&lt;br /&gt;-Profesor... ¿Cree usted que vaya a poder calcular el Resultado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Profesor no sacó la vista de la puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No lo sé, y realmente eso espero. Pero recuerde, hombre, no confunda Resultado con Respuesta... créame que se equivocaría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16532089-7507360241097063530?l=unangelgris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unangelgris.blogspot.com/feeds/7507360241097063530/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16532089&amp;postID=7507360241097063530' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/7507360241097063530'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/7507360241097063530'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unangelgris.blogspot.com/2008/03/abra-los-ojos.html' title='La ecuación'/><author><name>Un Ángel Gris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13109523938294302532</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16532089.post-5043195939306560877</id><published>2008-01-18T17:12:00.000-08:00</published><updated>2008-01-18T23:11:56.163-08:00</updated><title type='text'>Kissing Lana</title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;-Words? Why would you want words? &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;-Why? For a lot of reasons, you know... to describe the entire feeling, just for that. To shape the emotion in a way you could understand it with a blink of an eye... you have no idea how amazing this is to me. I have wings again. I swear I can fly again. It's- it's just incredible. I don't know, I couldn't really tell... the rain feels different; have you ever felt that smell of wet grass that comes with the rain, just a few moments before it rains? Well, it comes with your scent now. That's the scent of you to me. There are your eyes in the shine of the stars... it's your breath in the wind. It's you in everything that surrounds me. In fact, it's a different me when I think of you, and I think you can see that -giggling-. It's an emotion that tells me I'm gonna live forever like this. I don't know if you get it... I don't think so. It's like I feel your breath in my ears everytime it's dark. I mean; it's simply feeling like it's not just me, like there's something else in me when I place myself in the universe. I'm trying to show you what that is; it's what you do to me, I guess... but well, that's why I need words, to explain you this.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;-I see... And couldn't you just kiss me?&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16532089-5043195939306560877?l=unangelgris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unangelgris.blogspot.com/feeds/5043195939306560877/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16532089&amp;postID=5043195939306560877' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/5043195939306560877'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/5043195939306560877'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unangelgris.blogspot.com/2008/01/things-theyll-never-see.html' title='Kissing Lana'/><author><name>Un Ángel Gris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13109523938294302532</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16532089.post-9033244316279642204</id><published>2007-12-25T18:15:00.000-08:00</published><updated>2007-12-25T20:35:27.320-08:00</updated><title type='text'>Luz de diciembre</title><content type='html'>&lt;p&gt;Otro encuentro más, quizás el último.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre era de noche en el País Vacío. Normalmente hacía frío, y a veces los ángeles pasaban sólo para ver qué quedaba en pie. O mejor, si algo quedaba en pie. La superficie helada de los campos eternos que se extendían a través de todo el País, en la noche, solía llenarse de dientes de león. Dientes de león que nacían bajo una escarcha impiadosa, permanecían intactos con el brillo de la luna sobre la piel de hielo que los vestía, y morían de nuevo cada mañana, bajo las sombras de una luna que descartaba desaparecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O quizás no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La única calle del País Vacío se extendía cerca del horizonte. Él seguía ahí, como siempre. Como cuando pasó por el Infierno, como cuando el Tenebroso le abrió los ojos, como cuando conoció a la Mentira. Como cuando su ángel abandonó sus alas sólo por él. Igual que cuando vendió el alma por algo que ya iba a tener, y no lo sabía. Ahí, en esa calle, era solamente él. Sus pies eran cementerios de dientes de león; sus manos sentían el frío inconfundible del País. Porque en ningún otro lado de la existencia se siente un frío similar; congela el alma y quema el corazón. Sus manos sentían ese frío, y cada brisa traía a la memoria que las cenizas de su alma continuaban ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bien podría decirse que, visto de lejos, él estaba muerto. Sus ojos en estado inerte y el gris de sus pupilas no revelaban vida alguna. Sólo se adivinaba algún latido en las lágrimas que rodaban por sus mejillas, hijas de la gravedad. El recuerdo de su ángel, de la mujer que creyó buscar y de las palabras que ya no eran golpeaba en la cabeza y se proyectaban otra vez en lo crudo de su mirada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el silencio de esa noche eterna, sobre pisadas que trituraban hielo eterno, quizás se acercó un hombre. Otra vez más, posiblemente, se acercaba alguien. Un último encuentro era factible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arrancó la eternidad de sus ojos cuando lo percibió. Volvía a humedecerse los labios. El hombre, arrastrando dientes de león bajo las suelas, clavó los ojos en el horizonte y le posó una mano en el hombro. El gris de sus pupilas se acercaba a un color mortal otra vez. Quizás entonó una frase.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Soy a quien buscabas&lt;/em&gt; -escupió, sin preámbulos, el hombre. Soy el Hombre Necesario.&lt;br /&gt;Apenas si movió los ojos para verlo, y para contestarle. Era exactamente igual a él.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Usted es igual a mí&lt;/em&gt; -contesto, agudo.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Nadie es tan parecido a usted como distinto a mí. Nadie es tan distinto a usted como similar al mundo, y nadie es tan idéntico a mí como yo mismo, o como quizás usted. Como ve, no somos ni remotamente parecidos.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Quedó claramente aturdido por la frase, carente al parecer de sentido alguno. La luna estaba incandescente. El hielo de sus pies se movía, casi como bailando.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Muchos hombres como usted vinieron a decirme cosas similares y engorrosas. Mil veces creí hablar con el Diablo, cien veces pensé vender el alma. Siempre creí que iba a algún lado y que me acercaba a la Mentira, cuando jamás la tuve cerca.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Por lo tanto, era Mentira que estaba cerca de ella, lo cual lo hace totalmente verdad.&lt;br /&gt;-Hombre, basta de códigos y vueltas. ¿Qué busca?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;El viento cesó. Los dientes de león empezaban a morir, como todos los días, bajo la luz helada de la luna del País Vacío. El Hombre Necesario se sentó sobre el hielo, sobre la única calle del País, de cara al horizonte. Miró unos segundos al cielo índigo que reinaba la noche, y respondió.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Busco encontrarte. Supe que me buscabas, y quería que nos pudiéramos encontrar. Encontré que buscándote podría llegar a buscar un encuentro entre ambos. Supe que encontraste muchas imágenes y musas que no buscaste, sólo por buscarme a mí. Entonces decidí encontrarte. Yo, de todas las personas y todos los demonios y ángeles que han aparecido a lo largo del camino, soy el único que buscabas.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los dientes de león a su alrededor cambiaron de piel, dejando la escarcha implacable rendida en los suelos. Él, siempre sobre la calle, abrió más los ojos y miró a través de todo el País. Sintió, en un segundo certero, que ese día iba a haber un final. Resolvió sentarse de frente al Hombre Necesario; de espaldas a un horizonte congelado como un espejo de hielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La brisa acarició sus manos otra vez, quizás para recordarle que en ese lugar el cambio no es una opción. Una lágrima se congeló y cayó.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-¿Entonces? ¿Cuál es el camino? ¿Cuál es la respuesta? ¿Hay un camino, y una respuesta? Vine a este lugar de la existencia, y es aquí donde me quedé. Es aquí de donde no puedo salir, porque esa luna nunca muere y porque desde ese horizonte nunca asoma un día nuevo. Porque estas flores malditas que nacen a mis pies están tan muertas y congeladas como yo en este infierno. Porque no hay, al final, un lugar al que tengo que llegar ni una persona a quien encontrar. Porque hubo infierno, diablo, mujer, mentira, demonio y ángel que pasaron y que nunca dejaron más que la sensación de que eran una misma persona, o peor aún, un mismo sentimiento.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;El Hombre necesario escuchaba atentamente. Sólo se sentía la respiración agitada de un corazón que volvía a sentir, aunque crudamente, un impulso de vida. Jugaba con un diente de león entre sus dedos mientras prestaba atención la confesión final del hombre con quien estaba.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Exacto &lt;/em&gt;-respondió el Hombre Necesario. &lt;em&gt;No hay final alguno. No hay meta, y menos aún hay respuesta alguna que abra tus ojos del todo.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;El corazón le dio un vuelco. El Hombre Necesario siguió.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Pero, ¿pensaste en algún momento que quizás no tengas destino alguno? ¿Que posiblemente no tengas pregunta que responder? ¿No te diste cuenta aún que de todas tus conjeturas, encuentros y preguntas mudas, tu única certeza es el camino que hiciste, y el lugar donde estás parado?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Sí, pero no hay punto en eso... viste hasta aquí, armé este camino, y me quedé sin ángel ni mujer que creí buscar.&lt;br /&gt;-Claro. Es exactamente lo que tenía que pasar. Claramente no hubo nada de eso desde el principio. Esta luna no tenía por qué morir, y el horizonte nunca iba a cambiar. Pero ahora, en este preciso momento, en este exacto encuentro y en este mismo País Vacío, estás en el lugar donde tenías que estar desde el comienzo. Donde ya no valen demonios, hombres ni ángeles. No hay Mentiras que tengan importancia. Ahora que hiciste el camino, acabas de encontrar lo que buscabas.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;El silencio en el País Vacío fue eterno. No hubo lágrima congelada.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-No entiendo...&lt;br /&gt;-Entendés. Es exactamente lo que entendiste. Están por empezar a nacer los dientes de león otra vez. O quizás se la última vez que lo hagan.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Alrededor del Hombre Necesario, se erguían al igual que todas las noches los dientes de león bajo la capa de hielo de la única calle del País.&lt;br /&gt;Entonces, de frente al él, entre todos los dientes de león helados, asomó un girasol. Fresco y sin piel fría alguna.&lt;br /&gt;Abrió los ojos, desencajado, como creyendo ver una ilusión. La cara del Hombre Necesario se iluminó.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-El horizonte ya no es el mismo.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Se iluminó en partes todo frente a él. Con el horizonte a sus espaldas, las sombras iban reduciéndose a cenizas. Entonces, el girasol apuntó hacia él y sus espaldas.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Ya no hay luna.&lt;/em&gt; -El Hombre Necesario sonrió, se puso de pie y miró hacia el frente. Él lo siguió con la vista, y vio los rayos por todo el País Vacío. Se dio cuenta entonces, y miró a sus espaldas.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Es... ¿Es eso el sol?&lt;/em&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Tartamudeó, atónito, entregado, totalmente absorto. Un sol rojo furioso, colorado y cálido quebraba la noche del País y brotaba girasoles bajo cada diente de león. El Hombre Necesario habló una última vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-No. Es lo que estabas buscando.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16532089-9033244316279642204?l=unangelgris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unangelgris.blogspot.com/feeds/9033244316279642204/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16532089&amp;postID=9033244316279642204' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/9033244316279642204'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/9033244316279642204'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unangelgris.blogspot.com/2007/12/luz-de-diciembre.html' title='Luz de diciembre'/><author><name>Un Ángel Gris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13109523938294302532</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16532089.post-4178000075160109109</id><published>2007-12-12T20:38:00.000-08:00</published><updated>2007-12-12T20:41:54.695-08:00</updated><title type='text'>Silencio sostenido</title><content type='html'>El silencio desgarra. El silencio quema, quema tan rápido que hace que no se note la existencia de las palabras que lo precedieron. Y se detona a sí mismo. Se detona a sí mismo y a todo lo que lo rodea, dando sólo unos segundos de reacción que al final nunca son suficientes. Entonces, el silencio desgarra, quema y detona. Es como una bomba maldita que agacha la cabeza y se lleva por delante todo lo que se le cruza; miradas, situaciones, momentos, ideas. Intenciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es hielo y fuego. Congela lo que lo rodea, pero a la vez quema por dentro. El sol y noche; pone en luces todo lo aquello que está privando y arrastra a las sombras al lugar al que busco llegar. Es verdad y mentira, es cielo y es infierno, es canción y es poema. Tiene lo lacerante de lo verdadero y lo vil de la mentira. Es puro como el paraíso pero arrastra la desdicha del averno, suena en mi cabeza y rima en mi mente. Y es inevitable, igual que la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El silencio ahoga impulsos. Toma de los pelos a la impulsividad y le empuja violentamente la cabeza bajo el agua, contemplando su desesperación, manchandose las retinas con su intento desgarrador de liberarse, mientras que en su pasmosidad implacable, persiste con brutalidad hasta que la última burbuja emerge del agua, y el impulso deja de existir. El alma se paraliza y el cuerpo es un sólo músculo; no hay impulso, no hay respuesta, no hay punto de partida. Todo por el silencio. Todo por la ausencia del sonido exacto en el momento preciso. La combinación de palabras y expresiones, únicas, que en ese espacio de lugar y tiempo determinados derivarían en la única resolución posible para ese evento en particular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero sólo hubo silencio.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16532089-4178000075160109109?l=unangelgris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unangelgris.blogspot.com/feeds/4178000075160109109/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16532089&amp;postID=4178000075160109109' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/4178000075160109109'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/4178000075160109109'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unangelgris.blogspot.com/2007/12/silencio-sostenido.html' title='Silencio sostenido'/><author><name>Un Ángel Gris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13109523938294302532</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16532089.post-4193145320442969662</id><published>2007-08-04T16:12:00.000-07:00</published><updated>2007-08-04T16:14:07.213-07:00</updated><title type='text'>Fuga de certezas</title><content type='html'>Busco a la Mentira.&lt;br /&gt;-Comprendo. ¿Podría indicarme su nombre?&lt;br /&gt;-No creo que sea necesario. Y usted lo sabe.&lt;br /&gt;-Es verdad. Pero lo sarcástico de todo esto lo vale.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ambiente estaba pesado. La luz de la luna volaba entre pared y pared, y no había mucho del paisaje para ponerse a relojear. El silencio era fúnebre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Aquí no se encuentra la Mentira. Váyase por donde vino.&lt;br /&gt;-Ni muerto -contestó seco-, no hay manera que eso sea verdad.&lt;br /&gt;-Exacto. Justamente por eso le digo que aquí no se encuentra la Mentira. De hecho, no hay forma que eso sea posible.&lt;br /&gt;-Mentira.&lt;br /&gt;-Todo lo contrario -respondió, sonriente- Busque lo que desee, pasei si se atreve. No hay nada de lo que pueda encontrar aquí que sea mentira. Y menos aún a la Mentira.&lt;br /&gt;-¿Verdad? -respondió, algo confundido&lt;br /&gt;-No podría mentir aunque lo deseara, créame. Entre otras cosas, ¿cómo llegó usted a este lugar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El aire se tornó más denso; la luz plateada de la luna seguía intermitente entre ellos y nada se distinguía entre sombras y luces. Nada que fuera verdad. O mentira, no era certero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ella me trajo.&lt;br /&gt;El hombre se sobresaltó disimuladamente.&lt;br /&gt;-¿Ella? -musitó- ¿Se refiere a ella?&lt;br /&gt;-No, ella no. Hablo de Ella.&lt;br /&gt;El nerviosismo era palpable en la frente del hombre que cuestionaba. Una sola gota de sudor hubiera hablado por sí misma.&lt;br /&gt;-Veo que por fin la ha encontrado -se rió, y fue cínico- Espero que el cese entonces su llanto desesperado. Que empiece a actuar como hombre, si es que puede.&lt;br /&gt;Obvio era el tono de sarcasmo agresivo de la frase. El brillo de determinación en los ojos de ambos, aunque cargados de incertidumbre, una incertidumbre temerosa, en los ojos de quien preguntaba. El pulso y el correcto desenvolvimiento de quien respondía era implacable, así como las respuestas y su inocencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ahora soy más hombre que nunca, lo que significa que antes también lo era. Como hombre que soy, entonces, exigo a la Mentira.&lt;br /&gt;-No me apure. Lejos está de conocer dónde diablos está parado. Y más, aún, de saber de qué está hablando. Noto una determinación, una seguridad en sus palabras que ya había sentido antes; conozco esa mirada. Sus ojos no mienten, para nada; pero tengo la precisa sensación de que todo lo que cree saber de la Mentira está totalmente equivocado.&lt;br /&gt;-¿A que se refiere con eso?&lt;br /&gt;-A que es mentira. -Sonríe.&lt;br /&gt;Más allá del tono irónico de este último comentario, quien preguntaba continuaba temiendo.&lt;br /&gt;Temía que lo pensaba no concordara con la realidad, y lo que creía desacertado en los ojos del muchacho fuera la pura verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Vayamos al grano. ¿Qué cree saber usted de la Mentira?&lt;br /&gt;-No sé nada, sencillamente la conozco.&lt;br /&gt;-Entonces, podría indentificarla si la tuviera enfrente. Podría saber quien es entre un millón de mentiras más. Podría arrancarla de un sinfín de verdades sólo olfateándola. Podría, entonces, diferenciar la Mentira de la Verdad, ya que usted dice conocerla.&lt;br /&gt;El argumento del hombre, más alla de desconcertante, era acertado.&lt;br /&gt;-Jamás le ví el rostro, si a eso se refiere. Pero la olí como perfume en mil cuellos, la sentí clavarseme en la piel cien veces, pude encontrarala en tantas miradas como voces en las que se me presentó. No sé si tiene un rostro, porque la vi en demasiados. Así que sí, conozco a la Mentira. Por eso sé que la busco, y más ahora que Ella me trajo a donde debo enfrentarla.&lt;br /&gt;-Usted me parte el alma.&lt;br /&gt;-Como si eso fuera posible.&lt;br /&gt;El tono de la conversación ya era decididamente rígido. Así como la tensión hacía de piel en el aire, la luna caía de un solo lado de la habitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Comprenda -susurró, en un tono gravísimo- la Mentira no está aquí. Este es el único lugar donde la Mentira no existe y donde no es posible encontrarla. Y lo que le digo es la prueba insoslayable de la veracidad de mis palabras; para mentir hay que conocer la verdad. Y los que aquí están, es porque en algún momento decidieron dejarla de lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sudor frío recorrió el cuello del muchacho; todo eso tenía sentido. Podían ser un conjunto de palabras al azar que casualmente resultaban sonar convincentes, a o una verdad tallada en bronce. Dudó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Para poder mentir a alguien, imprescindible es que aquella persona desconozca la verdad. Y por la fuga de certezas que atacó sus ojos, me parece que estoy en lo correcto.&lt;br /&gt;-Que dice la verdad -respondió el muchacho, ahora irónico.&lt;br /&gt;Sonrisas.&lt;br /&gt;-Exacto. Sino, ¿quién lo envió a usted aquí a buscar a la Mentira?&lt;br /&gt;-Ella. -Respondió, pálido.&lt;br /&gt;-Exacto. Dígame ahora, ¿Quién lo enviaría a buscar a alguien al único lugar donde nunca lo va a encontrar?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16532089-4193145320442969662?l=unangelgris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unangelgris.blogspot.com/feeds/4193145320442969662/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16532089&amp;postID=4193145320442969662' title='6 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/4193145320442969662'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/4193145320442969662'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unangelgris.blogspot.com/2007/08/fuga-de-certezas.html' title='Fuga de certezas'/><author><name>Un Ángel Gris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13109523938294302532</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16532089.post-2606826909422104398</id><published>2007-07-12T21:00:00.001-07:00</published><updated>2007-07-12T21:00:31.351-07:00</updated><title type='text'>Santo del silencio</title><content type='html'>"-Recibí otra carta. Me habéis estremecido; vuestra poesía, íntima, dulce cual aroma a rosal en primavera naciente, cual beso suave de amor eterno, ruborizó mi alma y cantó alegrías de amor en mí. No os sabría el método mejor para corresponderle, para dar respuesta digna a tal hermosa virtud que habita en vos. A su melodía de narcisos, que ha sabido inundar mi ser en vuestras palabras de miel... Su nombre, ¡Oh, su nombre, estrella de Venus que brilla más en mi corazón que aún en su reflejo del mar! Su nombre despierta en mi mente cada día, su nombre es beso mis labios... Por volver a escuchar mi nombre en sus labios una última vez, por sentir la caricia de su boca fervorosa en mis oídos, por el roce de sus labios conmigo, sólo por éso haría alas de mi ser, para llevaros conmigo al más lejano de los lugares, al más ardiente de los infiernos, ¡A donde Dios decidiera para nosotros, por que Él, únicamente Él, entiende mi amor por vos! ¡Él os da dado el milagroso regalo de su poesía de cielo, porque no hay beso más tierno ni pasión más ardiente que las que os habéis hecho habitar en vuestras palabras! Porque sólo un ángel que Él enviase podría causar las lágrimas de bendición que vuestras palabras florecen en mi. Pero por ahora, sólo por ahora, príncipe de sueño azul, esperaré dulce y desesperadamente vuestra respuesta, con el corazón partido hasta saber de vos. Vuestra eternamente, hasta que muera la eternidad."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, tras el frío velo de la soledad, Cyrano lloró en silencio.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16532089-2606826909422104398?l=unangelgris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unangelgris.blogspot.com/feeds/2606826909422104398/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16532089&amp;postID=2606826909422104398' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/2606826909422104398'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/2606826909422104398'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unangelgris.blogspot.com/2007/07/santo-del-silencio.html' title='Santo del silencio'/><author><name>Un Ángel Gris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13109523938294302532</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16532089.post-8273986699661032867</id><published>2007-06-29T14:33:00.000-07:00</published><updated>2007-06-29T14:34:12.154-07:00</updated><title type='text'>Duelo</title><content type='html'>Tenía los ojos inyectados en sangre. Pasivo, miraba a un solo punto completamente fijo. Completamente perdido, con la vista muerta como tantas otras cosas. Su interlocutor, expectante, aportaba su ser al silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Se escapa. Siento cómo se me escurre de las manos, cómo se me va entre los dedos.. -brillaban sus ojos, inertes, estáticos- puedo sentir que se desliza con toda la furia posible por entre mis yemas, como mis huellas se quedan vacías. Lo siento, y no tengo manera de impedirlo. Cierro las manos, apreto los puños con toda la fuerza de mi alma hasta que los nudillos palidecen completamente; pero nada puede detener su camino. Se me va, se va. Como si sintiera que la sangre de mis venas saliera a borbotones por la herida y yo, por más torniquete que aplique, no pudiera evitar el desangre. Lo siento, y lo veo; se escurre desde mis manos hasta mis pies. Desde mi interior hasta el punto infinito más lejano de donde estoy. De donde me encuentre, sea donde sea; siempre va a seguir escapándose. Pero no, porque no se escapa, sigue su camino. Pero mi desesperación... -cierra los puños apretando el borde del sillón y entrecierra los ojos, de los que ahora brotan lágrimas brutales- ¡Se va, se me va, se deshace de mí y de lo que soy! ¡Se va entre mis manos y no hay nada que lo impida, corro detrás y no puedo llegar! -recupera la respiración-. Es inalcanzable ya. Se fue. Y no pude hacer nada. Nada. Se me iba de las manos y veía cómo se iba, y veía su despedida. La gracia con la que se desprendía de mí y la facilidad con la que se deshacía de todos mis intentos por evitarlo. Porque no pasara. Porque yo no quería que pasara, al contrario; quería que nunca se fuera. Que por fin encontrara un lugar acá -Su pasividad nuevamente se reestablece, pasmosa, y sus ojos se elevan en dirección al cielo. Entrelaza los dedos y apoya ambas manos sobre su regazo-. Lo único que quería era que permaneciera para siempre acá. Que no tuviera, y mejor aún, que no quisiera irse, desaparecer, dejar de estar, emigrar. Nunca quise sentir como las líneas de mis manos confirmaban su ida. Eterna. Porque ahora sí que se fue; y si bien seguro no es la primera vez, ahora tengo la alarmante seguridad de que es así. De que por fin sucedió. Ahora sí siento, por primera vez, el frío acero de la certeza inexpugnable en la garganta. Ahora, Dios mío, ahora veo que ya no está. Ahora abro los ojos y realmente dejo de ver que está ahí. Ahora sí, de una vez por todas, me doy cuenta que se me escapó para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El interlocutor permanecía en silencio, camuflado con la escena. Mezclado con la desesperación que inundaba el aire. Él seguía con la vista muerta en un solo punto, ahora en completa tranquilidad. Exterior, al menos; lo tenso de su cuello y lo desorbitado de sus ojos indicaban que la procesión iba por dentro. La voz del interlocutor, lacerante, gélida, cortó el aire abruptamente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y si de una vez por todas dejás que se vaya?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inmutable, sus ojos se relajaron. Él únicamente giró la cabeza en dirección al interlocutor y, ahora con la desesperanza de un hombre sin futuro en su rostro, con las pupilas empapadas en nada, brillando desde lo más profundo de su franqueza, clavó la vista en los ojos del interlocutor y escupió la verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sinceramente, no tengo idea de cómo hacerlo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16532089-8273986699661032867?l=unangelgris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unangelgris.blogspot.com/feeds/8273986699661032867/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16532089&amp;postID=8273986699661032867' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/8273986699661032867'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/8273986699661032867'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unangelgris.blogspot.com/2007/06/duelo.html' title='Duelo'/><author><name>Un Ángel Gris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13109523938294302532</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16532089.post-7919587630094393879</id><published>2007-06-27T21:09:00.000-07:00</published><updated>2007-06-27T21:12:58.740-07:00</updated><title type='text'>Los sueños de los ciegos</title><content type='html'>No trinan los pájaros&lt;br /&gt;ni huelen las rosas,&lt;br /&gt;ni brilla la luna &lt;br /&gt;en el País Vacío.&lt;br /&gt;No hay canción con bemoles,&lt;br /&gt;y no hay vida en los ríos.&lt;br /&gt;No brillan las estrellas,&lt;br /&gt;no se oye la lluvia&lt;br /&gt;despertando contra los suelos.&lt;br /&gt;Hay gris arcoiris,&lt;br /&gt;de muertos verdes&lt;br /&gt;y fríos índigos.&lt;br /&gt;De rojos rosados,&lt;br /&gt;amarillos pálidos&lt;br /&gt;y un lila que, de tan débil,&lt;br /&gt;se confunde con la luna.&lt;br /&gt;No hay inocencia pura&lt;br /&gt;ni dulce timidez&lt;br /&gt;en el País Vacío.&lt;br /&gt;Han muerto los hombres&lt;br /&gt;que dicen sentir,&lt;br /&gt;y sienten los muertos&lt;br /&gt;que nunca han sido hombres.&lt;br /&gt;La luz no ilumina,&lt;br /&gt;más incendia pupilas&lt;br /&gt;de todos aquellos que abren los ojos.&lt;br /&gt;Y ciegos los hombres vacíos&lt;br /&gt;vagan tanteando migajas y vueltos.&lt;br /&gt;Ciegos caminan, siguiendo el camino&lt;br /&gt;que creen correcto.&lt;br /&gt;Siguiendo el camino de nuevo,&lt;br /&gt;aquel que conocen y saben incierto.&lt;br /&gt;Que ciegos andaron,&lt;br /&gt;y aún sigue desierto.&lt;br /&gt;Fallida esperanza,&lt;br /&gt;soñando calor&lt;br /&gt;fallecen los hombres ciegos de frío.&lt;br /&gt;El sol brilla fuerte&lt;br /&gt;y gélido en el País Vacío.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16532089-7919587630094393879?l=unangelgris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unangelgris.blogspot.com/feeds/7919587630094393879/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16532089&amp;postID=7919587630094393879' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/7919587630094393879'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/7919587630094393879'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unangelgris.blogspot.com/2007/06/los-sueos-de-los-ciegos.html' title='Los sueños de los ciegos'/><author><name>Un Ángel Gris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13109523938294302532</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16532089.post-2068729257591419402</id><published>2007-06-10T02:04:00.000-07:00</published><updated>2007-06-10T23:20:06.932-07:00</updated><title type='text'>Dominó</title><content type='html'>Me saludó y se bajó del taxi. El frío, un frío gélido y cargado de melancolía, invadió el coche cuando ella abrió la puerta. La ví alejarse del auto, mientras el motor tiritaba en silencio. La imagen se volvía a repetir, y ella de vuelta se alejaba. El mismo final para la misma escena, una y otra vez, como un déjà vu malicioso. &lt;em&gt;"Esperamos que entre y arrancamos, jefe",&lt;/em&gt; le informé al manejante, mientras ella pasaba bajo las negras rejas que vigilaban su puerta. El taxista me clavó los ojos a través del retrovisor y su barba canosa balbuceó algo que, en ese momento, asumí como un sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El frío no había abandonado el taxi. No hacía menos de 4 grados afuera, pero adentro el frío era devastador. Las ventanillas cerradas al tope mostraban en las vetas del vidrio empañado que ella y yo nos alejábamos cada vez más. Como si hubiéramos estado cerca, quizás. Me rehusaba a sacar los ojos del momento anterior, aunque insignificante a simple vista. Debía estar muy hundido en la nada, porque sentí la voz del taxista despertándome del trance.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-¿Una amiga, pibe?&lt;/em&gt; -Inquirió el taxista. Pensé un segundo la respuesta; es muy fácil mentirle a un taxista. Sólo quieren hablar.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Salíamos...&lt;/em&gt; -Respondí, instintivamente- &lt;em&gt;Hace mucho, como dos años.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El taxista sonrió. Claro, dos años de mi eternidad tientan a la sonrisa complaciente de un hombre más anciano. Tardé un segndo en darme cuenta, y me avergoncé. Al taxista pareció interesarle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-¿Ah, salían? ¿Y ahora que, son amigos?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Cuánto más complicado que eso. Decidí atarme a la versión oficial.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Sí... algo así, es más complicado. La verdad que es jodido&lt;/em&gt;. -No servía acordarme de la luz de la pantalla del cine reflejada en su rostro. No ayudaba su sonrisa brillando al lado mío en la sala del cine, no me servían para nada sus ojos finos y eternos clavados en mí. El taxista interrumpió mi sucesión de imágenes mentales:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Mirá vos... te decía porque escuchaba que dijiste que estás solo en tu casa, ¿no? para que picara, me imagino... pero parece que no, ¿no?&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;em&gt;-No, no... je &lt;/em&gt;-La risa, esa risa nerviosa cuando es complicado explicar lo sencillo, salió sola-&lt;em&gt; le contaba a ella, nomás. Sé lo que diría si se me ocurriera siquiera comentarle algo así.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-&lt;em&gt;Te entiendo... ¿qué lástima, no?&lt;/em&gt; -El taxista me leyó el pensamiento- &lt;em&gt;¿Y anda con alguno ella? Ahora, digo...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Buena pregunta. Desconocía, sinceramente. Bendita sea la ignorancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;No tengo idea, la verdad.&lt;/em&gt; &lt;em&gt;Pero me imagino que sí, siempre anda con alguno&lt;/em&gt; -El taxista sonrió, supioniendo malicia en mi comentario. Salí rápido al cruce, para cortar la contra- &lt;em&gt;Es una mina linda, vio... nunca le falta algún flaco cuando está sola&lt;/em&gt;. -Corto y salgo jugando. Impecable.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Por la jeta que tenés la minita no quiere saber nada ya, ¿no?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;El tachero me heló la sangre. O bien mi expresión era mortuoria en extremo, o el tipo era un diferente. O peor, un psicólogo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me acomodé en el asiento y relojeé la calle que cortaba. Faltaba un rato para llegar a casa. Mentir, a esta altura, era lo más decoroso; quizás por eso ni se me ocurrió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Y, no... la verdad que hace rato que ella no quiere saber nada, ni de casualidad. Terminó todo muy fulero en su momento&lt;/em&gt; -Hablaba y, mientras tanto, volvía a pasar por millonésima vez la misma película por mi cabeza-&lt;em&gt; Pero bueno, es lo que hay. Me la tengo que bancar, je.&lt;/em&gt; -La risa, al ataque de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El taxista no contestó. Se detuvo en un semáforo en rojo y decoró el silencio, espontáneo e inesperado, con un poco de radio. El frío, la charla muerta y todo lo que tenía en la cabeza en ese momento me adormecieron un poco. Las ideas en mi cabeza parecía disiparse, empezaba a bajar a tierra. Cuando caía en pleno estado alfa, la voz de vuelta cortó el frío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Y bueno, nunca se sabe... las cosas van y vienen, hoy estás hecho mierda y mañana sos Dios. Quién sabe lo que le pasará por la cabeza a ella, ¿no?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo que admitir que luego de ese silencio -que me había parecido definitivo- semejante reflexión me llamó la atención, más que nada por el grado de dedicación que un taxista cualquiera de Buenos Aires a las 3 y media de la mañana de un domingo le había imprimido a mi problema existencial. Como si en esos segundos él hubiera perseguido intensamente el comentario correcto; como si hubiera sido necesario el silencio para buscar la frase exacta. Como si, al fin y al cabo, esto tuviera más vuelta que darle. Intenté, quizás crudamente, ir al hueso y tirarla afuera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Créame que a ella esto no le va más&lt;/em&gt; -me sinceré, lacerante-&lt;em&gt; al menos no como a mí. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Mil veces lo dije, y mil veces me partió el alma escucharme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El taxista se acomodó la boina cuando faltaban casi tres cuadras para llegar a casa, y su barba canosa y tupida se movió de vuelta:&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Mirá que muchas veces ellas dicen cosas y ahi nomás hacen lo necesario para contradecirse, pibe. Te mueven las piezas hasta que te parece que estás al horno, y de pronto te dejaron ganar. Nunca, pibe, acordate que con ellas nunca ves lo que en realidad es&lt;/em&gt;. -En ese punto estaba completamente absorto por la filosofada del conductor. Hasta que la remató: -&lt;em&gt;Y sino, atendele el celular que le está por sonar y preguntale como se lo pudo haber olvidado acá&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un segundo de inexistencia reinó en el auto; sobre el asiento, un ringtone lacerante comenzó a sonar en ese exacto momento. Levante la cabeza, completamente desconcertado. El taxista me sonreía por el retrovisor, y su barba canosa brillaba más que nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-¿Eh?&lt;/em&gt; -Me limité a exclamar, casi aterrado. El teléfono sonaba incesante. Mis ojos seguían clavados en el espejo, y la sonrisa tentada del taxista era casi palpable.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Dale, pibe, que se corta&lt;/em&gt;, me despertó el hombre. Casi por inercia y aún en estado de shock, atendí la llamada con toda la naturalidad del mundo. La pasividad del tachero era inmutable, casi tanto como el ronroneo del motor que yacía detenido, esperando el fin de la llamada. Segundos antes, ella casualmente descubría que su celular se había caído posiblemente en el taxi, y lo queróa de vuelta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atónito, saludé y corté la llamada. Tenía su celular en mis manos. Vinieron a mi cabeza tantas preguntas como vellos blancos había en la barba del taxista; antes que pudiera exclamar palabra o salir corriendo, se volvió a acomodar la boina, más arriba esta vez, y repitió su concepto.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-¿No te digo, pibe, que las piezas las mueven siempre ellas?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;No se porqué, pero sólo sonreí. El taxista subió la ventanilla, me miró una vez más y, mientras arrancaba el auto, volvió a leerme el pensamiento:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Bueno... Volvemos a la casa de rejas negras entonces, ¿no?&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16532089-2068729257591419402?l=unangelgris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unangelgris.blogspot.com/feeds/2068729257591419402/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16532089&amp;postID=2068729257591419402' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/2068729257591419402'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/2068729257591419402'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unangelgris.blogspot.com/2007/06/domin.html' title='Dominó'/><author><name>Un Ángel Gris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13109523938294302532</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16532089.post-5036949271241299898</id><published>2007-02-18T20:08:00.000-08:00</published><updated>2007-02-19T20:25:59.411-08:00</updated><title type='text'>Espejos de colores</title><content type='html'>Los colectivos habían pasado de a docenas. Mis pies empezaban a entumecerse y me dolían los ojos. Hacía frío, más frío que la última vez. Faltaba el ligustro que enredaba la pared, y la sombra de las nubes ya no era de confiar. No sé por qué sentía tanto frío; había tenido días peores. Me estaba cansando de estar ahí, contra todo pronóstico. Sentí el golpear de un bastón contra el suelo; no me sorprendió. Los guantes empezaban a perder toda utilidad al tiempo que mis yemas perdían sensibilidad, por lo que no sabría decir bien que estaba pasando. Pero, insisto, nada me sorprendía. Quizás ya había perdido esa gracia. O quizás no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me cerré el saco al tiempo que se quitó los guantes. Se negaba a sacarse el sombrero, si mal no recuerdo.&lt;br /&gt;Se paró frente a mí y sacó un sonrisa socarrona. Innecesaria, si se me permite. Cojeaba del pie derecho y por lo desgastado de su traje, que parecía haber tenido mejores épocas, podía asegurarme que no era la primera vez que aparecía por estos lados. Un tono colorado desprolijo en totalidad, salvo por el sombrero negro, lo pintaba de punta en blanco. No era más alto que yo y su figura se alejaba de lo esbelto. Sin embargo, sus ojos marrones fulminantes me hubieran congelado el alma.&lt;br /&gt;Impaciente y con una increíble serenidad, decidí desgarrar el silencio. Supo anticiparse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sea lo que sea que vaya a decir, está completamente equivocado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Realmente me tomó por sorpresa. No imaginé cuan errado podía estar por preguntar la hora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volvió a arremeter.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Éste es el último cruce. En este momento, usted es completamente incapaz de mentir y no podría formular una exageración aunque su vida dependiera de ello. Desde la reja roja de esa esquina, hasta ese buzón celeste -ubicado exactamente en medio de la esquina contraria- la verdad, la mentira y el pecado son un solo, y son completamente inalterables.&lt;br /&gt;Se levantó el sombrero y una nariz algo extraña asomó bajo un flequillo completamente desprolijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bien podría decir que estaba asustado. Pero es más acertado afirmar que entendía perfectamente lo que sucedía, y que no me agradaba demasiado. Mire hacia ambas esquinas, e intenté formular palabra. Nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Siempre con la misma necesidad de comprobar las reglas, ¿no es verdad? Créame; si yo mismo ahora y aquí le estoy diciendo que en este lugar la realidad es inalterable, se imaginará que es imposible que no lo sea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me sinceré conmigo mismo y traté de terminar de comprender la situación. Respiré.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Entiendo -y realmente debía estar haciéndolo, sino nada hubiera salido de mis labios-. Algo de todo esto tiene que ver con mi decisión, ¿verdad?&lt;br /&gt;-Me regocija no repetir explicaciones -dijo, quizás satisfecho-. Ya sabe lo que le falta. Usted cumplió. Es hora que ponga el precio de lo que le corresponde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las esquinas reinaba el silencio. Desde mi lugar parecían exactamente iguales, de no ser por el buzón que brillaba incandescente en la oscuridad en una de ellas. El hombre hizo unos pasos atrás alejándose de mí, con su sombrero negro nuevamente dando sombra a su rostro. Un anillo de plata brillaba en su meñique izquierdo, o quizás derecho.&lt;br /&gt;Miré hacia arriba y no encontré cielo alguno. Es decir: el cielo estaba ahí, pero no lograba verlo. Se escapaba a mi sentidos. Éramos sólo el hombre, las esquinas y yo. Y la pared en la que me apoyaba, claro. Tanta era mi conciencia sobre la importancia de mis próximas palabras, que realmente no hubo lugar para la duda. Apoyé ambos pies en el suelo y me separé de la pared, acercándome más o menos un metro al hombre. Nuevamente, sonrió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si supiera cuántos pasaron su eternidad dando el paso adelante que usted acaba de dar, saldría corriendo -adivinó mis intenciones y me clavó la mirada de lince en los ojos-. Recuerde que la verdad es una sola. No intente mentir, porque acabaría pecando. Y si mal no recuerda, todo es lo mismo aquí. Pero la determinación de sus ojos me da la pauta de que en este momento, mentir sería una verdadero pecado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Me permite? -pronuncié, cortante, lascivo- Ya sé cuál es mi precio.&lt;br /&gt;-Creo que siempre lo supo.&lt;br /&gt;Su omniscencia realmente me irritaba.&lt;br /&gt;-Hable nomás -sentenció-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Busco sus ojos. Busco la perfecta y completa noción del contenido de sus ojos fríos, porque sé que dentro de ellos en realidad el calor es incandescente; busco el ángulo exacto de sus hombros para entender por qué se alejan tanto. Quiero descifrar qué es lo que en sus ojos oscuros como la noche y puros como el oro me pierde sin darme noticia; quiero descifrar su expresión de la manera necesaria para aprender a interpretarla. Busco entender el color de sus estrellas y el tamaño de su ser entero. A ver si me entiende; busco el prisma necesario para descomponer sus colores de la manera correcta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las esquinas se iluminaron suave y tenuemente, y el buzón empezó a titilar hasta morir en la oscuridad, mientras que las rejas consumieron su color bajo el brillo de las sombras. El frío se había ido, y algunas nubes de gris espeso amenazaban con tronar. El hombre golpeó el maltratado piso de adoquín sobre el que estábamos. Una gota gris me llovió sobre una mejilla, y él se sacó el sombrero. Su frente llevaba adornos.&lt;br /&gt;Sacó un ramo de flores de su capa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tome. En el ramo hay doce flores, todas de colores distintos que usted no sabría distinguir. De esas doce flores, hay nueve que no poseen espinas. De esas nueve, hay cinco que durarían frescas un romance entero. Entre esas cinco, hay tres tuyo perfume enamoraría a las medusas, y de esas tres hay una, sólo una, que jamás se marchitará y que será azul cuando ella aparezca. Una flor inmortal. Sólo ésa le será útil. El éxito de esa flor significará la muerte de las demás.&lt;br /&gt;-¿A qué se refiere? -pregunté, exaltado-&lt;br /&gt;-Usted debe permanecer aquí, con el ramo entre sus manos. Un día, su espera terminará. La persona que nunca vendrá se hará presente; para reconocerla, tendrá ella una flor. Una flor que se marchitará ni bien sus ojos lo encuentren.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis rostro debió mostrar algún desasosiego, porque su voz sonó a reprimenda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Oiga. Es el precio que usted puso, y es el precio que nosotros pagamos. Usted tenía el universo para elegir; pobre de usted si eligió una estrella.&lt;br /&gt;-Para nada. Sé lo que hice y, como desde el principio, no me arrepiento. Entienda mi falta de costumbre, nada más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto, un rumor de pasos y un perfume de verano cortaron el diálogo. Sólo una flor azul había en mi ramo. Desde el buzón azul, Ella llegaba lentamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quedé confundido. Busqué al hombre con los ojos; conocía a esa mujer. Y creo que ella me conocía a mí. Algo no estaba bien.&lt;br /&gt;Entonces, en mi desesperación, entendí: en ese lugar, lo verdadero era el pecado de la mentira.&lt;br /&gt;-¡Usted...! ¡Devuélvame mi alma!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No atiné a terminar la frase. El hombre, cerrándose el saco, acomodándose el sombrero y enfilando para las rejas rojas, rió con soberbia una vez más y dándome la espalda, me dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué? ¿O me va a decir que pensó que a usted no lo esperaba nadie?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16532089-5036949271241299898?l=unangelgris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unangelgris.blogspot.com/feeds/5036949271241299898/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16532089&amp;postID=5036949271241299898' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/5036949271241299898'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/5036949271241299898'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unangelgris.blogspot.com/2007/02/espejos-de-colores.html' title='Espejos de colores'/><author><name>Un Ángel Gris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13109523938294302532</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16532089.post-3428025081189167722</id><published>2007-02-17T02:55:00.000-08:00</published><updated>2007-02-17T02:56:44.818-08:00</updated><title type='text'>Renuncia</title><content type='html'>Recuerdo la última vez que lo ví. Yo estaba recostado en una esquina, el cielo estaba nublado y la luna y un ejército de estellas llevaban al sol a abdicar. Había una mujer en la parada, o quizás era un hombre. Volví de la nada cuando el aleteo me sacó de la somnolencia. A mi lado, apoyado contra la misma pared, pretendía pasar desapercibido. Lejos estaba de lograrlo. El pelo despeinado, largo hasta la nuca y oscuro como la noche. Sus ropas estaban entre opacas y sucias, con un tono que no llegaba al negro. Era bastante menos. Una sombra de plumas apareció junto a mis pies luego que el me mirara, cuando me llamó la atención con un chiflido agudo. Lo miré. Tenía una mueca de desolación; pocas veces la expresiones dicen tanto. Sus ojos de castaño oscuro escondían algo que no pude entender, pero que me entristeció automáticamente. Tenía las manos sucias; algo de dice que aún no se las lavó.&lt;br /&gt;Se sacudió el ropaje para sacar un poco del polvo que lo cubría. Parecía estar cansado, pero sus ojos mostraban determinación. Luego de unos minutos en los que la luna y su imperio azul cruzaron el cielo, me miró. No parecía muy seguro de lo que hablaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Así que seguimos en la misma, ¿eh?&lt;br /&gt;Su pregunta me tomó por sorpresa. Vacilé.&lt;br /&gt;-Disculpe, pero no sé de que está hablando. -Ni siquiera yo lo creí.-&lt;br /&gt;Se apoyó en el barandal que estaba enfrente mío y se abrió el saco.&lt;br /&gt;-Claro. No tenés idea, ¿no? De pronto la memoria te engaña. La memoria, o quizás otra cosa.&lt;br /&gt;-O quizás no -salí rápido al cruce-. Quizás usted habla más de lo que sabe.&lt;br /&gt;-Eso lo sabés vos mejor que yo -respondió, ahora determinante- No soy yo el que vale pocas migajas. Porque si no me equivoco, ese es el precio que cerraste.&lt;br /&gt;Tragué saliva, mirando al horizonte de asfalto, impaciente por la carroza pública. Intenté darle la espalda.&lt;br /&gt;-Ni se te ocurra.&lt;br /&gt;Su expresión, ahora, fría y cortante.&lt;br /&gt;-Sabés perfectamente de lo que hablo... creo que por eso entendés mi presencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El aire se heló y la temperatura bajó bruscamente. De pronto, me sentía más solo que nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-El silencio es enemigo de los inocentes -sentenció-. No creas que está todo perdido. Nada se cierra hasta el último segundo.&lt;br /&gt;-Los inocentes descreen del silencio -repliqué- quizás por eso es no pronuncio palabra.&lt;br /&gt;Caminó algunos pasos por el cordón de la vereda, con las manos sucias en la espalda.&lt;br /&gt;-Y digamos que los culpables nunca usan el silencio, así que estamos en medio de un juego de palabras bastante insulso. No juegue conmigo, se lo pido amablemente. -Su tono, ahora formal y calmo, me taladraba el cerebro.&lt;br /&gt;-¿Y si directamente me dice lo que está buscando y le muestro el camino de vuelta? -Lo enfrenté, algo molesto pero más nervioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus ojos se hicieron hielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No me trate como ellos, que soy completamente distinto y usted lo sabe. Usted me traicionó. Usted desconfió de mí y luego me abandonó para siempre, porque sabe que no hay retorno del lugar al que fue. Usted me transformó en lo que soy.&lt;br /&gt;-¿Me vas a decir que estabas cómodo con esa túnica blanca?&lt;br /&gt;Me cortó la frase.&lt;br /&gt;-Eso es cosa mía. Yo respondía a algo, y eso me fue arrebatado. Míreme ahora. ¿Qué soy? ¿Qué es esto? ¿Es blanco, es negro? Entiendo que tardó en reconocerme, pero sabía perfectamente quien soy. De qué se trata todo esto. Lo poco que usted quería, ese pequeño capricho porque el pagó semejante precio me dejó recogiendo monedas del suelo. Sea hombre y hágase cargo.&lt;br /&gt;-Me temo que eso ya va a ser imposible -retruqué.&lt;br /&gt;-¿No es capaz de hacerse cargo?&lt;br /&gt;-No me refería justamente a eso.&lt;br /&gt;Junto al frío, el viento empezó a llevarse las hojas, y la oscuridad brillaba alrededor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me encaró, con un melancólico tono en la voz. De pronto, parecía despedirse para siempre.&lt;br /&gt;-¿Está seguro de lo que dice? Sabe perfectamene a qué me debo. Más allá de sus decisiones, mi deber son sus espaldas. Mi desgastada túnica no me degrada y mis pesadas alas desplumadas no me impiden volar. -Sus manos imploraban misericordia, y sus ojos esperaban algo que sabían que no iba a suceder.&lt;br /&gt;-No es posible la marcha atrás, y bien lo sabe. Usted mismo me lo dijo, y el que está en el Negocio es usted. Yo debo atenerme a las consecuencias. -La nota irreversible de mi voz me sorprendió hasta a mí mismo.&lt;br /&gt;-Bien. Hasta aquí será, entonces. Le agradezco este tiempo a su lado y ha sido un honor. Que los sueños que vengan sean mejores que los que le traje.&lt;br /&gt;-Nunca van a ser tan coloridos. Adiós. -Me miró unos segundos más y se empezó a alejar, quizás caminando, dejando sus ropas, ni blancas ni negras, sobre la ahora gigante sombra de plumas. Se dió vuelta una última vez.&lt;br /&gt;-Disculpe jefe, pero hace un buen tiempo que está en este mismo lugar, y no creo entender bien el por qué. ¿Qué hace todavía aquí?&lt;br /&gt;-Espero a alguien que nunca vendrá.&lt;br /&gt;-Me parece perfecto. Pero tómese su tiempo, hace rato que espera...&lt;br /&gt;-No te preocupes. Cada vez falta menos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16532089-3428025081189167722?l=unangelgris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unangelgris.blogspot.com/feeds/3428025081189167722/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16532089&amp;postID=3428025081189167722' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/3428025081189167722'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/3428025081189167722'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unangelgris.blogspot.com/2007/02/renuncia.html' title='Renuncia'/><author><name>Un Ángel Gris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13109523938294302532</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16532089.post-1722747134362966875</id><published>2007-02-12T16:34:00.000-08:00</published><updated>2007-02-12T16:33:09.844-08:00</updated><title type='text'>Último recurso</title><content type='html'>-Buenas tardes.&lt;br /&gt;-Buenas noches, diría.&lt;br /&gt;-Cierto. ¿En qué puedo ayudarlo?&lt;br /&gt;-Creo que bien lo sabe. No son muchas las cosas que se pueden hacer aquí.&lt;br /&gt;-Cierto de nuevo... pero usted entenderá, cortesía pura.&lt;br /&gt;-¿Cortesía...? ¿Justamente aquí se toman la molestia de ser corteses?&lt;br /&gt;-Irónico, ¿no? pero bueno... son las reglas de la Gerencia.&lt;br /&gt;-Está bien, no me incumbe... vengo por lo mismo.&lt;br /&gt;-Entiendo... a ver, deme su nomb... Momento; yo a usted lo recuerdo. Sé quién es... Por lo que más quiera, ¡¿Qué hace usted todavía por aquí!?&lt;br /&gt;-Ya me extrañaba que no me reconociera...&lt;br /&gt;-¿Y se puede saber que pretende otra vez por aquí? Ya sabe que no es mucho más lo que se puede hacer por usted.&lt;br /&gt;-Sí, lo se... Quizás es por eso que, de vuelta, me encuentra parado frente a usted en este mismo escritorio.&lt;br /&gt;-O quizás no, ¿no cierto?&lt;br /&gt;-Veo que su sagacidad permanece intacta... Pero no, no vine a lo mismo de siempre. Mis interminables pasos por este lugar me hicieron dar cuenta que dependo de mi mismo, por lo que voy muerto. Así que vengo a acercar yo a ustedes una última oferta antes de retirarme para siempre.&lt;br /&gt;-Ya veo... ¿Y por qué razón, si se puede saber, podría alguien en este lugar estar mínimamente interesado en lo que usted, que no es de lo más valioso que hay por aquí, pueda ofrecer?&lt;br /&gt;-Conserva su vanidad, como veo también. Verá; llega determinado momento en el cual son pocas las cosas que quedan en uno. Llega un punto en el cual todo queda tan atrás que pareciera que pasó por encima. Sabiéndome a mi mismo como única opción para evitarlos, y conociendo la lejana posibilidad de que tenga éxito, vengo directamente y de frente yo mismo hacia ustedes. Así como me conozco a mí mismo, los conozco a ustedes. Sé qué es lo que siempre quisieron y sé qué es lo que voy a tener a dejar atrás si quiero salir de una maldita vez de aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al hombre del escritorio le brillaron los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Siga, por favor...&lt;br /&gt;-Creo que no hay nada más para decir que usted ignore. Estamos grandes, sabemos de lo que hablamos. Estoy en el piso, le pido que tenga la decencia de no seguir pateándome.&lt;br /&gt;-¿Usted diciendo que estamos grandes? Ja... creo que sabe perfectamene que el que está grande aquí no es nadie más que usted. El que se dejó comer por las agujas fue usted, mi estimado. Así que comparto su sentimiento, pero recomiendo aplazar el tono amenanzante para otros momentos, porque creo que nadie está en peores condiciones que usted para intentar amenazar.&lt;br /&gt;-Sepa disculparme. Mi situación en actual no es de las más adecuadas. Me es difícil pensar que no tengo otra salida más que ésta, por lo cual me es bastante duro el aceptarlo. Debo confesarle que bien me aterra la posibilidad que ignoren lo que ofrezco.&lt;br /&gt;-Le pido por favor que no me tome por inocente... sabe que si algo falta por aquí, es inocencia. Sabe perfectamente que lo que usted ofrece es bienvenido y reconocido como un triunfo para nosotros.&lt;br /&gt;-Lo sé y por eso me evalúo a mí mismo una y otra vez antes de hacerlo... pero como le he dicho, alternativa ninguna me ha quedado luego de mis desempeños. Tristes, por cierto.&lt;br /&gt;-Y todos a cuenta pura y exclusiva suya.&lt;br /&gt;-No necesito que me lo recuerde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ambos inhalaron y exhalaron profundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Muy bien... ¿está preparado?&lt;br /&gt;-Creo que siempre lo estuve.&lt;br /&gt;-Bien... tome. No se queme con la punta.&lt;br /&gt;-¿Le parece que esta altura eso sería un problema?&lt;br /&gt;-Cierto es... mi error. Sepa disculpar.&lt;br /&gt;-Alcánceme los...&lt;br /&gt;-... aquí los tiene. Aquí, aquí y aquí.&lt;br /&gt;-Bien.. bien..&lt;br /&gt;-Para ser sinceros, nunca creí que lo vería haciendo esto. No a usted.&lt;br /&gt;-Y usted diciendo que es inocencia es lo que falta por aquí... ya está.&lt;br /&gt;-Perfecto. Ahí, lo que es para nosotros... y aquí, lo que es para usted. Tómese su tiempo.&lt;br /&gt;-Hombre, ust...&lt;br /&gt;-Nada de hombre. Cuide su vocabulario que nada de esto es mi culpa.&lt;br /&gt;-Si yo estoy haciendo esto es porque ustedes ya saben qué busco, así que no pienso tomarme la molestia.&lt;br /&gt;-Veo que va a ser complicado para usted... pero tenemos todo lo que queremos. Y usted, con el tiempo, también lo tendrá.&lt;br /&gt;-Lástima que éste sea el precio.&lt;br /&gt;-Lástima que usted no haya sabido evitarlo.&lt;br /&gt;-Bien... basta de preámbulos, que ya de por sí es difícil. Será hasta otro momento.&lt;br /&gt;-Hasta otro momento... su compañía ha sido hasta agradable.&lt;br /&gt;-Igualmente. Adiós.&lt;br /&gt;-Adiós. Siga al muchacho de rojo, por favor. Muchas gracias.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16532089-1722747134362966875?l=unangelgris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unangelgris.blogspot.com/feeds/1722747134362966875/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16532089&amp;postID=1722747134362966875' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/1722747134362966875'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/1722747134362966875'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unangelgris.blogspot.com/2007/02/ltimo-recurso.html' title='Último recurso'/><author><name>Un Ángel Gris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13109523938294302532</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16532089.post-117106173169425473</id><published>2007-02-09T14:54:00.000-08:00</published><updated>2007-02-09T14:55:31.713-08:00</updated><title type='text'>Oasis</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Who kicked a hole in the sky,&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Las manos cerradas en los bolsillos arrugados eran sólo una las tantas lágrimas que sentía en el alma. Sollozaba de una manera casi trágica, con la amargura de quien sabe que volvió a perder. Se caía el cielo a pedazos sobre los restos de clavel que morían pasos atrás, cerca del cuerpo de una esperanza que, quizá, nunca estuvo ahí. Todavía llovía bajo los pies y bajo sus ojos que, cerrados, traían a pensar que no querían volver a ver; que quizá ya no hubiera nada para ver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;so the heavens would cry over me?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que todo había empezado pero que, quizá, pudiera no terminar. O que, quizá, terminó. Los hombros encogidos encendían certezas de un tristeza reprimida bajo el buzo empapado de un hombre atónito. Del regreso de un recuerdo que seguía vivo en un pasado que, quizá, acababa de morir. O quería hacerlo. Más de una vez tragó saliva junto con odios hirientes para que palabras sueltas no la golpearan; supo recibir golpes en ambas mejillas para que las de ella estuvieran siempre vírgenes de castigo. No iba a ser él quien ahora forzara más lo que, quizá, antes no era forzado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;I hope the weather is calm as you sail up your heavenly stream&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;La última gota que cayó en su nariz, víctima de una distracción, lo volvió a traer al mundo e hizo que comprendiera que, quizá, no había terminado. Que no quería verla llorar, pero era posible que no fuera a hacerlo. Dudó un segundo. Uno solo. Quizá, el frío que sintió en ese segundo infinito en el que estuvo parado esperando que el el pánico pasara de largo fue suficiente para reanimarlo. Empezó a correr hacia los claveles con la desesperación propia de los que no creen en el margen de error; el colectivo no había llegado y la decisión que ella juró firme no parecía, al menos de lejos y con golpeadas esperanzas nuevas, tan certeras como antes. Se detuvo en la esquina contraria, sin cruzar la calle; el temor disfrazado de asfalto marcaba el límite entre el pasado reciente y el futuro incierto. Un límite que el agua parecía llevarse consigo cada vez más rápido... la miró una vez más, miró el rostro que las palmas de sus manos empapadas escondían y adivinó que no era la lluvia quien se llevó el seco de sus dedos. Si mirar atravesó una calle increíblemente solitaria de almas, ya que era imposible probar que quienes pasaban entre ellos tuvieran una. Ella lo vio, delante, presente; la esmeralda pasó a aguamarina bajo sus pestañas y sus brazos cayeron cuando quisieron empujarlo. Las nubes de grises viejos adornaron lo que las frías baldosas hechas agua vieron de cerca. Ella luchaba por no dejar recaer su cabeza vencida en su pecho. Él, ya sin pensar, sólo la abrazó como nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Come on baby blue, shake up your tired eyes&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mil frases pasaron por su cabeza y delante de sus ojos sólo estaba el perfume de él, mezclado con la hojas frescas que arrastran en sí las gotas de lluvia. No sentía ya los brazos, cansados, pero no quería dejarse en manos que no fueran las suyas. Siempre pensó que el había mirado hacia atrás con odio, que había olvidado cómo empezó todo más allá que no estuviera a simple vista porqué, quizá, terminó. No quería siquiera que hubiese vuelto hacia esos claveles que yacían por ella y por él. Sus manos volvían hacia él, otra vez sentía latir. La emoción era un abrazo en ella. Él seguía inmóvil, ahora con una seguridad digna de quien sabe lo que hizo. Sólo la abrazaba, sólo dejaba que la ahora suave y fina llovizna la celara; sólo le mostraba lo cerca que estaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Keep on claping; just remember I'll be by your side,&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;El pánico volvió esta vez a ella. Levantó la vista y entendió que, quizá, no era tan fácil. Él la miró a los labios, llenó sus manos de su rostro... secó sus ojos. Ella de vuelta lo miró, amenazando con lágrimas sus expectativas. No era claro por qué razón ella estaba terminando lo que no había quedado atrás; él se encargaba seguido de no dejar que la duda sembrara discordia entre los dos. Ella sabía que no podía dejarlo atrás como a un recuerdo difuso. Ninguno de los dos podía explicar todavía porque los pétalos del clavel estaban teñidos de adoquín. Él abrió los brazos para dejarla pensar por ella y ella volvió a pensar que algo no estaba bien. Que difícilmente las cosas llegaran a ella en forma de abrazo, que alguien desafíe la posibilidad de caer por tomarla de la mano. Que él pudiera volver sobre sus llovidas huellas sólo por que su nombre amaneció en su cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;but if you don't let go it's gonna pass you by.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Él temió. Por un segundo, tan helado como el anterior, oyó a la incertidumbre susurrar en su oído. La miró como quien sabe que el Diablo aún no se fue. Amagó una palabra que nunca pasó de intención y abrió sus manos, que ya no la rodeaban con tanta seguridad. Vio como vacilaba y finalmente entendió que no podía hacer nada. Estaba inmóvil. Y frente a él se libraba una guerra cruda, fría como la tormenta que azotaba esa esquina. Ella quería soltarlo, pero palpaba el buzo que él llevaba, empapado, y se vio a si misma con la cara libre de lluvia alguna. Lo miró una vez más para presentir su llanto. Él estaba otra vez en el borde, y esta vez sí iba a quebrarse. Y ella no quería, no volvería a verlo llorar, no por ella, que no valía lo suficiente, que no tenía nada para ofrecerle... que se convencía que no podía ver el sol en sus ojos, tal como él decía. Que no se encontraba con estrellas en sus mejillas. Él sentía su alma cayendo cada vez más en silencio, en una soledad sepulcral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Who stole a sun from the sun in a world come undone?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“No”, pensó ella. No de vuelta, no otra vez por ella. Él seguía sin respuesta, con la seguridad de quien conocía los riesgos y se les enfrentó igual. Sus rodillas temblaban y su mandíbula llevaba adelante esfuerzos imposibles para ahogar un llanto más. No otro, no delante de ella. El cabello empapado y las gotas cayendo hasta sus narices, escondiendo las lágrimas. Disimulando la realidad. Ella seguía debatiendo a velocidad luz; no podía quedar así. Pasó y repasó ideas, conceptos y sentimientos en su mente, ordenó y desordenó todas las imágenes que entraban por sus retinas; analizó con el corazón y sintió con la cabeza. Hasta que tuvo que pasar para que entendiera. Hasta que entiendo la situación y volvió a reconocerse a sí misma y a quien enfrentaba. Hasta que lo escuchó sollozar bajito, muy bajito dentro de la capucha, con los ojos cerrados y la cabeza gacha. Hasta que entendió todo lo que pasó dentro de él en esos momentos y hasta que lo vió con los ojos limpios de lluvia. Hasta que, sin pensar un segundo, lo abrazó como nunca y dejó que por fin su mirada atónita llenara de sol sus ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Let there be love .&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16532089-117106173169425473?l=unangelgris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unangelgris.blogspot.com/feeds/117106173169425473/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16532089&amp;postID=117106173169425473' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/117106173169425473'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/117106173169425473'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unangelgris.blogspot.com/2007/02/oasis.html' title='Oasis'/><author><name>Un Ángel Gris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13109523938294302532</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16532089.post-116960042866305759</id><published>2007-01-23T16:58:00.000-08:00</published><updated>2007-01-23T17:00:28.680-08:00</updated><title type='text'>Pánico escénico</title><content type='html'>-Bellísima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;        &lt;br /&gt;         Se dice que es difícil estar en el lugar indicado en el momento indicado. Aunque más difícil es -creo yo- estar en el lugar y momento indicados y además tener la ocurrencia de darse cuenta. Lejos, bastante lejos de esa idea estaba mi cabeza cuando la suya dormía entre mis hombros. No sé si podría explicarlo dos veces de la misma manera; sólo se me vienen flashes a la cabeza a los cuales es complicado encontrarle una coherencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;         Quizás habían pasado días en forma de lustros, o quizás no. Posiblemente, la relatividad del tiempo me haga perderme en lo efímero, incierto y dulce del recuerdo, o sencillamente no me acuerdo bien cómo fue todo. Lo cierto es que entre sus primeras apariciones en los delirios tempranos que guardo para mí mismo, vacíos completamente de peso real alguno, y su brillo intenso en lo negro de mi pupila con la que hoy vuelvo a verla, mucho de mi propio fantasma me viene persiguiendo. Pero ya sean apariciones o fantasmas, pupilas o miradas, brillos o desengaños, lo único que puedo afirmar como certero es el oro que me entra por los ojos y me eriza la piel. Lo inapelable de lo sensorial, que vuelve a sentarme precedente y me hace pesar la historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;         Yo no la conocía. Conocía a mucha gente, ella conocía a mucha otra. Estando aburrido, algún Gris nos cruzó los cables; los míos y los suyos eran los mismos. Aún así, nunca los ojos me habían hilado fino hasta ese entonces. De alguna manera, que tampoco podría afirmar, generé o generó un primer vínculo liviano y frágil; como siempre, se empieza desde la semilla. En el medio de esa nada, los ojos miraron. Recalé, por qué no, en su aspecto: a primera vista, la adolescencia le brotaba de los poros, y eso le sentaba perfectamente. Al profundizar un poco más mi -en ese entonces- aburrido análisis, empecé a caer en que seguramente la mirada clínica no alcanzaba para entender lo que veía. Esa primera sensación de pureza rubia me entró de lleno en la mandíbula a la velocidad de un cross de derecha. Desde adentro, despacio, con las alas puestas, dejé de observar para admirar un poco más lo que tenía en frente. Era, sin dudas, de las mejores costillas de Adán. Esa primera noche, puedo decir, sentí el primer delirio de anhelo de esos que solían agarrarmente de imprevisto y frente a unos ojos claros. Esa primera noche, aseguro que no me la vi venir.&lt;br /&gt;        &lt;br /&gt;         No quiso irse de mi presente mental durante unos cuantos días. Pasados los mismos, todo era lo que había sido, y nada más: caramelo para la vista.&lt;br /&gt;        &lt;br /&gt;         No contaba yo con la segunda vuelta; no muchas semanas después -me animo a mentir que dos- por segunda vez volvía a verla, como siempre, bajo circunstancias casi idénticas pero que, dada esa noche, abrió alas que antes no tenía. La luz del televisor nos llevó a los sillones y cada uno buscó su lugar. Siendo inconsciente, diría que me avisó por lo bajo, como con una especie de slang de seducción el cual, creo que más que obviamente, nunca logré entender. Con ojos ciegos de señales también me acerque a los almohadones buscando espacio. Al lado mío, ella, lo suficientemente cerca para mi sospecha. En ese lugar, yo mismo, lo suficiemente lejos de darme cuenta.&lt;br /&gt;Mientras la película llenaba de sangre la pantalla, de alguna forma mis manos llegaron entre sus dedos y se encontraba enredada en mí. Con la nuca sobre el pecho y la cabeza en un hombro, con la paz en los ojos y la inocencia entre mis manos, encontre el lugar perfecto para un momento perfecto. Pero bueno... se sabe que nadie es perfecto.&lt;br /&gt;         No terminaba de entender mi papel en esa escena; digamos que suelo ser actor de reparto en cuanto a éxitos se refiere. De pronto, y esto juro que fue en una luz, toda su adolescencia estalló al máximo. Todo estaba oscuro, la luz del televisor nos miraba y distraía a todo aquel que no perteneciera al cuadro. Me encontré atrapando a una verdadera lolita de ojos miel, tan grandes como expresivos y brillantes. Una tentación con forma de labios, de labios delicados y firmes, húmedos por azar. Rasgos perfectos, terciopelo suave en la piel y rosado en las mejillas. Las pestañas, incluso, bañando toda la miel de sus pupilas; un tabique respingado y en sincronía perfecta con la faz de su rostro, impeclabe por donde pegase la luz. Inocencia, pura inocencia naciendo de cada centímetro de sus manos, que apretaban las mías cuando la paz se iba de la película. Pasé de estar de pisar la tierra descalzo a flotar en el Nirvana, en lo que dura una mentira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;         Fantasmas volvieron y el cuerpo, la mente y el maldito pánico escénico maniataron al corazón. Como un infarto romántico, ninguna fibra de mi ser efectuó ningun movimiento necesario o acción lógica para llevar a cabo el final evidente de una película tan trillada como una así sería. Conocía ese fantasma, y sabía que había vuelto por mí. O peor: no por mí, sino por lo que sería mío.&lt;br /&gt;         Divertido, irónico y quizás malintencionado sería decir que me dormí en los laureles, aunque cierto también sea. Todo junto, dentro de unos ojos que ya ni siquiera parpadean; la implacable impotencia, la lujuria ardiente, la desesperación, el final previsible, la frustración, el intento de renacer... el telón final. La pesadilla que iba a ser sueño cuando te despertaste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;         Acaba de sucumbir ante mí mismo, el enemigo peor. Sabotaje de primera línea para las aspiraciones de vuelo de quien nunca despega. Veía a Lolita, sentia ardir su cuerpo sobre el mío y me hundía en el hielo de mi Enemigo. Sentía a Lolita, una Lolita tan perfecta como si fuera rusa, con oro cobrizo en el cabello y rasgos no solo de ángel, sino que de adolescente. Lolita, en su blanco cuerpo de perfectas formas y pulidas faces... de expresión enternecedora hasta para las bestias y una voz dulce, suave, completamente libidinosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;         Lolita, ahora, fría y distante como si hubiera muerto. Lolita recordándome que siempre se perdona más al que se pasa que al que no arriesga. Lolita, haciéndome perder otra guerra sangrienta conmigo mismo y mostrandome desde su rusa perfección, como quien muestra el pan a quien moría de hambre y no supo comer. Demostrando que el tren es sólo de ida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;         Quizás Lolita es, para mí, la soledad.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16532089-116960042866305759?l=unangelgris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unangelgris.blogspot.com/feeds/116960042866305759/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16532089&amp;postID=116960042866305759' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/116960042866305759'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/116960042866305759'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unangelgris.blogspot.com/2007/01/pnico-escnico.html' title='Pánico escénico'/><author><name>Un Ángel Gris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13109523938294302532</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16532089.post-116306213020797168</id><published>2006-11-09T00:45:00.000-08:00</published><updated>2006-11-09T00:53:01.520-08:00</updated><title type='text'>As de espadas</title><content type='html'>Las luces del cartel de neón gigante proyectaban sus sombras sobre la vereda. Se sentía el frío de la madrugada en las mejillas, desacordando con el calor del chocolate caliente, aún latiendo en sus manos. Seguía en silencio la vereda de la rambla, incluso cuando ellos pisaron con la voz la tranquilidad que otorga la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentados en el cordón de rocas que marcaba el abismo de la playa, situaron la ciudad frente a sus ojos sin darle importancia a la charla. Ella hablaba, quizás, de la feria del centro y sus regalos baratos. O quizás no, difícil saberlo. Difícil incluso para él, que refugiando los brazos en el abrigo, perdía la noción del tiempo. Perdia la sensación de espacio y pensaba en sus ojos miel. Y ella, inocente, gesticulaba y expresaba vaya Dios a saber qué clase de nociones, algoritmos o pensamientos alejados. Podían ser algoritmos, podían ser perros. Para él, era sólo ella.&lt;br /&gt;Se dio vuelta en un momento de silencio, en el cual el aire frío de mar lo despertó de un cachetazo. Frente a él, ahora, la costa infinita y el espejo de las estrellas. Las manos entre las rodillas, buscando calor, pero demostrando algo de vulnerabilidad. Anonadada ahora ella con el mismo espectáculo, algo perdida en el perfume de sal que traía el viento. Y de pronto era ella la que pasó a ser el espectáculo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Delicada, con un tono perlado en las mejillas y la luna en los ojos... se perdía el contorno del rostro con el cielo azul profundo, índigo, a sus espaldas. Todos sus rasgos, toda ella en su totalidad, todo su ser se expandía y se volvía parte del paisaje... se hacía sal y mar. Se volvía cielo y estrella. Brillaba, y se distinguía entre las luces.&lt;br /&gt;Él sonrió mirando hacia abajo. Se le acercó un poco, tras las luces del cartel de neón. La miró a los ojos. Ella también lo miró, y habló del mar. Entonces lo volvió a mirar, y ahí lo entendió. Retrocedió unos centímetros, lo alejó de sus intenciones. Lo reprobó con la mirada, y él seguía en sus ojos. Ella lo rechazó, ya conocían el cuento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Basta. Ya sabés que no... dale&lt;/em&gt;. Volvió a correrse unos centímetros.&lt;br /&gt;Se puso de pie. Ella quiso abrazarlo, buscó aminorar el golpe. Él seguía mirando el mar.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;A ver, vení.&lt;/em&gt; Se colocó detrás de ella, y quedaron cara al cordón de rocas, al lado del abismo que los separaba de la playa. De cara al cielo.&lt;br /&gt;Él copó la parada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Hagamos esto. Cerrá los ojos.&lt;/em&gt; Lógicamente, ella lo advirtió con la mirada&lt;em&gt;. ¿Podés cerrar los ojos, por favor?&lt;/em&gt;, insistió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hecho. Los párpados saludaron y la cegaron del todo. Él la tomó por los hombros y apoyó la cabeza en su hombro derecho. Delicadamente, susurró en su oído.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;No digas nada. No pienses. No abras los ojos... solo sentí. Sentí el viento, el aire salado respirándote en la piel.. sentí las luces a través de los párpados, ardiendo en tus ojos... sentí a las estrellas brillar sobre tu cabeza, reflejándose sobre el mar. Sentí a la luna, y el calor que refleja del sol, escondido en mis manos... Imaginate de vuelta las luces de la costa, infinitas, como un cordón incadescente que nunca termina... -&lt;/em&gt;la abrazó por la espalda, desde la cintura- &lt;em&gt;sentí de vuelta las hojas de los árboles bajo tus pies, como en la feria... sentí el sonido de la arena moviéndose hacia el mar... &lt;/em&gt;-la hizo girar, dejándola frente a sus ojos, estremecida- &lt;em&gt;Sentime abrazándote en este momento, mirame a los ojos. Y si ahora me decís que no me querés besar, te juro que es la última vez que lo hago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;De vuelta, sólo sonaba el mar. Partículas subatómicas de cielo separaban sus labios. Ella no podía abrir los ojos, él no necesitaba hacerlo. Se abrazan fuerte, no se dejaban ir. El sabía porqué, pero ella no estaba segura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Ya... ya sé como es esto... ya me sentí así antes... ya sabés como termino, fue horrible.. es morir en vida. &lt;/em&gt;-tragó saliva- &lt;em&gt;no quiero eso otra vez para mí.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Abrió los ojos. Por más que la quisiera, la entendió. Levantó la vista y se iluminó con el paisaje. La miró a los ojos, otra vez, y sabía qué decir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Decime la verdad... ¿Realmente te molestaría morir acá esta noche? &lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16532089-116306213020797168?l=unangelgris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unangelgris.blogspot.com/feeds/116306213020797168/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16532089&amp;postID=116306213020797168' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/116306213020797168'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/116306213020797168'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unangelgris.blogspot.com/2006/11/as-de-espadas.html' title='As de espadas'/><author><name>Un Ángel Gris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13109523938294302532</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16532089.post-115959434573509625</id><published>2006-09-29T22:29:00.000-07:00</published><updated>2006-09-29T22:32:25.753-07:00</updated><title type='text'>Un Ángel Rosa</title><content type='html'>.                La avenida y sus luces entraban por la ventanilla transparente. Tras en borde del vidrio levantado, un haz de luz recaía sobre sus mejillas perfectamente rosadas; su presencia, toda, creaba espejismos de perfección en el aire. Estaba bella, hermosa, brillante... las flores parecían extremarse desde sus yemas suaves y pálidas, mientras que el flequillo marcaba casi con vanidad el encuadre de sus ojos. Ojos castaños que, distraídos en flores comunes, mostraban una ternura infinita capáz de derretir un alma. Caían los mechones de cabello en silenciosa cascada sobre unos hombros de terciopelo que se sabían únicos. Ella, toda ella en su entereza y totalidad, emanaba un perfume inigualable que preferí adjudicar su sola presencia. La dulzura de su voz se confundía con una música dulce, perpetua; oídos sabios supieron callar palabras de más, que hubiesen opacado la nota de su voz.&lt;br /&gt;.                 Un solo segundo de silencio me bastó para tomar consciencia de mi paisaje; ella, perfecta al menos por ese segundo, sacaba a relucir todo su ser bajo nada más que la luz de la calle. La delicadeza de esas manos entrelazadas que rodeaban el ramo transmitían la tranquilidad de mil despertares; nada de la sencillez del contorno brillante de sus labios, semi húmedos entre sus dientes, tendría un tinte más sensual. Sus ojos... de vuelta sus ojos, y otra vez esa ternura interminable, superior a cualquier sonrisa de bebé. Sus piernas bajo un jean ceñido que escondían la boca de las zapatillas negras, de lona, sencillas como la explicación de mi estupor ante semejante preciosura. No paraba de sonreír, y yo no paraba de sentirme bendito. El sonido de risa tímida e intermitente bailaba en el pabellón de mi oreja y sedaba mis oídos, dulce anestesia efímera.&lt;br /&gt;.                Un beso suave en la mejilla, y su ceño que se frunce junto a su nariz en una nueva sonrisa, más divertida ahora. Me mira a los ojos y abre la puerta del taxi. Mañana, otra vez, ella y sus brazos va a viajar hasta él, dejándome con el perfume brotando de mis ojos y el recuerdo de la luz contra sus ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.                Se baja y me saluda. Mi duda no vacila morir.&lt;br /&gt;.               -¿Mañana vas para allá, no?&lt;br /&gt;.               -Sí, mañana me toca. Nos vemos.&lt;br /&gt;.                Saludo con mi sonrisa de payaso triste y cierro la puerta. Cuando me aseguro que no sabe de mis ojos, mi cuerpo cae contra el asiento y mis manos envuelven mi cara, para liberar al malester de su encierro. Resoplo despacio, miro una vez más las rejas negras, y, con el alma cansada, indicno mi destino al chofer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.                -Olazábal y Bucarelli, jefe.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16532089-115959434573509625?l=unangelgris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unangelgris.blogspot.com/feeds/115959434573509625/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16532089&amp;postID=115959434573509625' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/115959434573509625'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/115959434573509625'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unangelgris.blogspot.com/2006/09/un-ngel-rosa.html' title='Un Ángel Rosa'/><author><name>Un Ángel Gris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13109523938294302532</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16532089.post-115760250311091790</id><published>2006-09-06T21:13:00.000-07:00</published><updated>2006-09-06T21:15:03.130-07:00</updated><title type='text'>Vírgen de emociones</title><content type='html'>Vive lejos de entre los vivos.&lt;br /&gt;Su lugar está, lejos, alejado.&lt;br /&gt;Lo besan desde kilométricas distancias,&lt;br /&gt;no conoce el suave calor de la lujuria.&lt;br /&gt;Dice haberlo sentido;&lt;br /&gt;jura no reconocerlo de cerca.&lt;br /&gt;Personas un sexo y otro&lt;br /&gt;en pura comunion de manos,&lt;br /&gt;resultan especies ajenas para él.&lt;br /&gt;Sabe que tienen algo que ver;&lt;br /&gt;pero le resulta complicado&lt;br /&gt;verse en ellos.&lt;br /&gt;Claro, qué pueden saber ellos de soledad.&lt;br /&gt;Si su cuerpo está frío por la noche,&lt;br /&gt;y en la mañana el único calor es el propio.&lt;br /&gt;Si las cenas para uno,&lt;br /&gt;sin luces de vela,&lt;br /&gt;son costumbre.&lt;br /&gt;Son parte de una rutina quizás&lt;br /&gt;irrevocable.&lt;br /&gt;Él siempre fue uno,&lt;br /&gt;uno consigo y con nadie más.&lt;br /&gt;Nunca se vio en otros ojos,&lt;br /&gt;nunca lo vieron con con otros ojos.&lt;br /&gt;Ha pasado tardes,&lt;br /&gt;noches -qué importa&lt;br /&gt;si el sabor es amargo en equilibrio-&lt;br /&gt;repasando caídas y pensando milagros&lt;br /&gt;Desayunando esperanzas,&lt;br /&gt;y cenando rechazos.&lt;br /&gt;Desprecios.&lt;br /&gt;Patéticos intentos&lt;br /&gt;de ser nada más que feliz.&lt;br /&gt;Pero el amor le es esquivo,&lt;br /&gt;se porta frio con él.&lt;br /&gt;Le canta al oído mientras duerme&lt;br /&gt;y lo niega cuando se ven.&lt;br /&gt;Tiene sexo con palabras,&lt;br /&gt;satisface sus necesidades.&lt;br /&gt;Nadie más que él.&lt;br /&gt;Lás imágenes más nítidas&lt;br /&gt;así como las únicas&lt;br /&gt;son todas las que conoce.&lt;br /&gt;Si es que son como se las imagina.&lt;br /&gt;Mutó en un asexuado,&lt;br /&gt;perdió interés en lo que hace al ser.&lt;br /&gt;Casi no tiene deseo carnal...&lt;br /&gt;difícil desear lo que se ignora.&lt;br /&gt;Tan necesario no puede ser,&lt;br /&gt;si la sangre no le corre a donde sean las venas.&lt;br /&gt;Si el sexo es juego de dos&lt;br /&gt;y el es uno consigo,&lt;br /&gt;y con nadie más.&lt;br /&gt;Si sólo se sabe querido y&lt;br /&gt;sólo puede querer a través de una pantalla.&lt;br /&gt;Sólo "te quiero" a través de una pantalla;&lt;br /&gt;el deseo, la lujuria, el amor y el desenfreno,&lt;br /&gt;todos,&lt;br /&gt;para él,&lt;br /&gt;no son reales.&lt;br /&gt;Quizás el amor ya no es lo que era.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16532089-115760250311091790?l=unangelgris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unangelgris.blogspot.com/feeds/115760250311091790/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16532089&amp;postID=115760250311091790' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/115760250311091790'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/115760250311091790'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unangelgris.blogspot.com/2006/09/vrgen-de-emociones.html' title='Vírgen de emociones'/><author><name>Un Ángel Gris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13109523938294302532</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16532089.post-115626360952932704</id><published>2006-08-22T09:16:00.000-07:00</published><updated>2006-08-22T09:39:56.790-07:00</updated><title type='text'>Do you remember love?</title><content type='html'>Un banco cualquiera en una plaza cualquiera. Dos personas, cualquieras, ocupaban la tarde mirando palomas comer y recuerdos cayendo de los árboles de otoño. Aunque se acercaba la primavera, y las hojas solían volver, coloridas, a las ramas que habían abandonado tiempo atrás. Analogías aparte, ella y él, cualquieras, no rompían el silencio. De hecho, era un silencio bastante cómodo; si hasta hablaban entre ellos. Al fin y al cabo, lo silencioso de ese diálogo era justamente el hecho que hablaban, pero no se decían nada. Y eso que había mucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella le dio un poco de pan para que le diera a las palomas. Él lo recogió de su palma y sus yemas la rozaron. Caían las hojas y su otoño olía a primavera. Presionó un poco más la mano, olvidándose de las migas; ella miró hacia abajo, pensando en las palomas. Ahora sí el silencio era tal, pero ya no hablaban, aunque habían empezado a decirse cosas.&lt;br /&gt;Él amagó a soltar una palabra y reposó la mano en la de ella. Ella, a su vez, se distraía con un palomo y una paloma que jugaban con las hojas de los árboles. Tenía las manos frías, y las de el desprendían calor. Él sentía el corazón caliente, le latían las arterias de todo el cuerpo. Ella se mordió un labio y lo miró un instante. Él, sonrió. Sopló un par de hojas y se acercó a sus ojos; el silencio era cosa del pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Ven aquí... tengo memoria de tenerte aquí&lt;/em&gt; -señaló su pecho y le miró la boca- &lt;em&gt;Aquí, acurrucada y tierna sobre mí... desvaneciéndote en mis brazos.&lt;/em&gt; -Le hizo lugar junto a él y la invitó recostársele-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella sonrió un poco, sólo un poco, y se quedó donde estaba. Lo miró como con ternura, pero con algo de rechazo. Queriendo, pero sin querer. Él volvió a su lugar y, con el ceño fruncido, siguió alimentando a las palomas. Algunas se acercaron a él y comieron; otras sólo lo miraron, como sabiendo lo que pasaba. Ella y su silencio inmutable, él y su puchero disimulado. Ella lo miró un segundo, y el la vió; ella corrió la mirada, asustada. Él insistió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-¿Que no ves que si te llamo es por que te extrañé?&lt;/em&gt; -apoyado con las manos en el banco, ansioso, esperó una respuesta que no llegó-. &lt;em&gt;Si me desmayo cuando respondés, no es nada grave, y es humano... &lt;/em&gt;-sonrió un poco y distendió los músculos de la cara-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una sonrisa mal disimulada asomó de los labios suaves y apenas pintados que ella intentaba esconder. Lo miró decidida a los ojos y se prestó a sentirse como Julieta en el balcón. Él miró las hojas en el suelo y ella lo imitó. Ya no podía callarse. Bah, nunca pudo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se puso serio. Le clavó la mirada y reposó las manos con las de ella. Ella, con la mirada perdida en él, estaba ida.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Quiero olvidarte y, al contrario, tu recuerdo se hace carne en mí.&lt;/em&gt; -Una hoja cayó entre ellos, una paloma se posó en el banco y el cielo se nubló. Algo estaba pasando.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quedó boquiabierta. La sorpresa no era ni sonrisa ni lágrima; sólo sucedía. Sólo se expresaba bajo las nubes y sobre el banco de plaza. Un banco de plaza cualquiera. Los ojos delineados de castaño suave no se perdían de su mirada. Las manos le seguían frías en la de él, y de pronto tuvo frío. Nada de todo eso era inesperado para él; de hecho, se hubiera extrañado si no sucedía. Pero la verdad es una sola, y es inalterable. Sabía de su destino casi sellado, e intentó poner paños fríos al asunto, dejandose sonreír y enfrentandose a ella, y así mismo. Y a ellos mismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-No cierres el telón...&lt;/em&gt; -dudó un segundo; estaba harto de indirectas que morían a los pocos pasos de vida y decidió jugar todo a ganador&lt;em&gt;-...Probemos otra vez.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Ella bajó la vista de vuelta y petrificó la mirada en el frío de los adoquines de la plaza. De pronto levantó viento seco y se llevó algunas de las hojas que los rodeaban. Todo alrededor de ellos estaba impecable; todo se veía perfectamente bien. Él no soportó el sonido solitario del viento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Yo sigo...&lt;/em&gt; -Ella y su frase lo cortaron en seco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Nunca nadie me había tratado como tú&lt;/em&gt;. -Dijo ella, mientras lo miraba, fijo, a los ojos; le estaba leyendo el alma, quizás. O quizás solo se buscaba. Sus ojos brillaban, emocionados, como nunca; o como siempre, quizás. Tomó sus manos con la fuerza de quien busca eternidad, mostrándose entera frente a él. Él, atónito, la contempló desde su cielo; nada, absolutamente nada, podría llegar a ser como eso. No hay infierno más intenso ni estrella mas inmensa; no hay imagen mas perpetua ni música más dulce.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra vez, el Viento susurró sobre el adoquín triste. Hojas de primavera -con la melancolía del otoño- se arremolinaron cerca de una hamaca. Una nube tapó al sol y un pájaro cantó en voz baja. Ella lo miró dulce, insinuante, inocente; él, con su sonrisa brillante; ella, en su sueño mejor, cerró el telón:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Yo sigo extrañándote.&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16532089-115626360952932704?l=unangelgris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unangelgris.blogspot.com/feeds/115626360952932704/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16532089&amp;postID=115626360952932704' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/115626360952932704'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/115626360952932704'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unangelgris.blogspot.com/2006/08/do-you-remember-love.html' title='Do you remember love?'/><author><name>Un Ángel Gris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13109523938294302532</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16532089.post-115484626737538225</id><published>2006-08-05T23:34:00.000-07:00</published><updated>2006-08-05T23:41:30.690-07:00</updated><title type='text'>El hombre del sombrero</title><content type='html'>La mirada perdida ponía la situación en contexto. Sentado y prolijamente vestido un sobretodo largo negro e impecable, pantalones pinzados y la camisa cerrada desde el primer botón, todo a tono, se camuflaba en el paisaje frío y hasta desagradable del bar. De vez en cuando se buscaba en algún espejo de la barra, pero sólo veía su rostro. No dejaba el bollo de papel, que sucumbía entre la yema de sus dedos índice y pulgar y sufría la impotencia de quien sabe que la cosas no suceden hasta que suceden. El vaso estaba tan seco como su garganta, en contraste con los ojos. La gente pasaba delante de sus ojos como fantasmas, y los fantasmas lo herían como si de personas se trataran. Miró la hora una vez, dos, tres quizás. Quiso acomodar la mesa, temblorosa, y el vaso se precipitó a un suicido de baldosa. Por el rabillo del ojo, un hombre de sombrero rojo se le acercaba. Lo reconoció enseguida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Quién murió, jefe? -Arrimó el hombre-. Quizás lo conozca.&lt;br /&gt;-O quizás no -respondió-. Lo dudo.&lt;br /&gt;El aire empezó a tomar un olor particular.&lt;br /&gt;-No sea prejuicioso. Creo que sabe que puedo ayudarlo, porque creo que me conoce. -Apestaba a certeza.&lt;br /&gt;-La distancia entre lo que sabe usted y lo que pienso yo es lo que usted ignora. Así que va muerto.&lt;br /&gt;Se sintió a disgusto con la omnipotencia. Apoyó los codos en la mesa y se colocó a escasos centímetros de él.&lt;br /&gt;-No me desafíe. No sabe quién soy.&lt;br /&gt;Lo enfrentó, todavía inmutable.&lt;br /&gt;-Sé que frecuenta la Muerte, y que ella termina lamentándolo. Sé que de donde viene, en las habitaciones no se ve el sol. Sé que muchos lo buscan sin saber que lo ven todos los días. Y también sé que no puedo darle lo que va a pedirme; menos aún por lo que va a ofrecerme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como dejó claro con la mirada, al hombre del sombrero no le gusta la omnipotencia; menos aún cuando es acertada. Se acomodó la solapa del saco de un tirón y, con desprecio, se echó hacia atrás en la silla.&lt;br /&gt;-Escuche. Todo puede ser suyo; yo puedo dárselo. Usted podría imponer las reglas del juego, hacer y deshacer a gusto. Escúcheme, y el Universo será su estrella.&lt;br /&gt;Sonaba convincente. Poder es poco más de lo que dejaría a cualquier hombre en el fuego. Su inmutabilidad era directamente proporcional al chamuyo decoroso del tipo de sombrero. Éste, algo molesto, encaró con fervor.&lt;br /&gt;-No se da cuenta. Está frente a la posibilidad del poder, de elegir siempre, de manejar los relojes; de ser el dueño del camino -Movía las manos ejemplificando su emoción-. Si me escucha, las mujeres serán moneda corriente para usted. Los hombres trabajarán en su honor y el límite será usted... ¿Entiende lo que digo? -El ojo le brilló y la sonrisa sucia se dibujo en su rostro, aterrante.&lt;br /&gt;-Mire -dijo, por primera vez dándose vuelta y colocándose de frente al de sombrero- le digo que es imposible. Ahórrese saliva y váyase. Bastante infierno tengo ya con lo que me falta como para darle a usted lo que quiere. Tengo suficiente con no reconocer los ojos que deseo de los que sólo me miran.&lt;br /&gt;Ante los ojos atónitos del hombre del sombrero, volvió a mirar el espejo en búsqueda de lo que no estaba.&lt;br /&gt;El ojo ya no brillaba y las llamas ardian en sus pupilas.&lt;br /&gt;-¿Sabés con quién hablás? ¿Tenés la más mínima idea de quién soy? ¿No sentís el azufre en el aire, no te arden los ojos al verme? ¿No ves que soy el rey de la Oscuridad, no te das cuenta que soy el que rige entre los caídos? -Se le pegó a la oreja, enfurecido- Me llevé a mil como vos por menos de lo que te pido... millones se fueron conmigo de la mano después de creerme incapaz -Subió la temperatura y las luces bajaban en el bar; temblaban vasos y almas-. Amores imposibles, fortunas espotáneas, poder infinito, triunfo constante... todo gracias a mí. -Más cerca- Puedo darte lo que quieras; tu alma es el único precio.&lt;br /&gt;El viento cedió, las luz renació y el calor infernal cayó al invierno. El azufre teñía aún el aire.&lt;br /&gt;-No entiende. Como le dije, ya sé quién es y que viene a pedirme. Pero le repito; usted no puede dármelo a cambio de mi alma. La necesito. Lo que murió en mí va a ser un cadáver irónico si se la lleva.&lt;br /&gt;El hombre del sombrero lo miró, extrañado y con la mesura renovada. Lo miró aburrido y le preguntó.&lt;br /&gt;-¿Me podés explicar qué es tan importante como para despreciar el infierno?&lt;br /&gt;Le clavó la mirada, entrelazó los dedos con las palmas sobre la mesa y esbozó un dejo de melancolía.&lt;br /&gt;-El romanticismo, hermano. El romanticismo en mí se murió.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16532089-115484626737538225?l=unangelgris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unangelgris.blogspot.com/feeds/115484626737538225/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16532089&amp;postID=115484626737538225' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/115484626737538225'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/115484626737538225'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unangelgris.blogspot.com/2006/08/el-hombre-del-sombrero.html' title='El hombre del sombrero'/><author><name>Un Ángel Gris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13109523938294302532</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16532089.post-115432140183482689</id><published>2006-07-30T21:45:00.000-07:00</published><updated>2006-07-30T21:50:01.866-07:00</updated><title type='text'>¿Wish you were here?</title><content type='html'>-&lt;em&gt;No me digas.&lt;/em&gt; -Repitió.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-¡Sí, en serio!&lt;/em&gt; -Contestó.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Mirá vos, nunca me lo hubiera imaginado... &lt;/em&gt;-Pulmones cerrados.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Y bueno... ¿Quién hubiera pensado esto también, no? &lt;/em&gt;-Carcajadas del alma.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-(¿Sonrisa?)Je, no yo, al menos... &lt;/em&gt;-Garganta seca.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Y bueno, es la vida... puede salir mal o puede salir bien. Por suerte, salió bien... igual, si se entiende lo que se hace, es difícil que se falle &lt;/em&gt;-Ojos despreocupados.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;...sí, supongo que tenés razón. ¿Y así, tal cual?&lt;/em&gt; -Voz quebrada.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Sip, como escuchaste. ¿Y vos...? &lt;/em&gt;-Mirada interrogante. Inocente, quizás. O quizás no.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Yo me busqué en mil espejos y nada, che. Nada de nada. &lt;/em&gt;-Puchero.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-No te puedo creer... ¿En serio decís?&lt;/em&gt; -Expresión incrédula.&lt;br /&gt;-(Mira)&lt;em&gt;Sí, en serio... ¿Te parece que te voy a estar mintiendo?&lt;/em&gt; -Puños cerrados.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;No, bueno... qué se yo... no me imaginé... &lt;/em&gt;-Risa camuflada.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Todo juega un rol.. te dije que no siempre es fácil.&lt;/em&gt; -Respiración agitada.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-¿Pero nada, nada, nada? O sea... Sí, te creo... pero me resulta muy raro &lt;/em&gt;-Insistencia peligrosa.&lt;br /&gt;-(Mira otra vez)&lt;em&gt;Te dije que nada. Hacía un frío impresionante.&lt;/em&gt; -Ojos entrecerrados.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Bueno... otra vez será. ¿Te dejaste iluminar al menos? eso siempre ayuda&lt;/em&gt; -Puñales.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Peor... era mucha luz, me encandiló. Encima no pude iluminarme.&lt;/em&gt; -Nudo en la garganta.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Qué cosa... y bue, que se le va a hacer. Es otra cosa...&lt;/em&gt;-Mente en blanco.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Espero.&lt;/em&gt; -Golpe a la ilusión.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Je. No te preocupes. &lt;/em&gt;-Certeza...&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-¿Es tocar el cielo con las manos...?&lt;/em&gt; -Nudo en el estómago.&lt;br /&gt;(Se deja tropezar con una baldosa salida. Con las manos en los bolsillos, cae de bruces al suelo. -Intención.)&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-&lt;/em&gt;(Levanta)&lt;em&gt;¿Estás bien? &lt;/em&gt;-Ironía.&lt;br /&gt;-(Lágrimas en caravana)&lt;em&gt;Qué golpe, mierda...&lt;/em&gt; (Se agarra la rodilla) -Excusas.&lt;br /&gt;(Se reincorpora y siguen caminando.)&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Jaja, el cielo con las manos... ¿Y eso sería algo bueno? &lt;/em&gt;-Insinuación infantil.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Se supone que el cielo es algo bueno... entonces tocar cosas buenas debe ser también bueno, me imagino. &lt;/em&gt;-Absurdo.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Bueno, depende cómo lo veas... para los vikingos, el cielo estaba reservado para los que morían en el campo de batalla. &lt;/em&gt;-Facilismo.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Ah, que divertido lo tuyo... pero no creo que pertenezcas ni a los nórdicos ni a los vikingos. Cómo sabés, eh. &lt;/em&gt;-Sarcasmo frío.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;¿Ah, cuánto sé? Ahí iban los muertos en batalla, que cada mañana salían y combatían. Al anochecer, todos los miembros cercenados vuelven a su lugar, las heridas se cierran y los muertos reviven. &lt;/em&gt;-Preparen.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Mirá vos... es... es increíble. &lt;/em&gt;-.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Obvio... ¿Sabés lo que debe ser morir todos los días?&lt;/em&gt; -Apunten.&lt;br /&gt;(Miró hacia arriba, miró de vuelta al hablante y caminó.)&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Sí.&lt;/em&gt; -Fuego.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16532089-115432140183482689?l=unangelgris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unangelgris.blogspot.com/feeds/115432140183482689/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16532089&amp;postID=115432140183482689' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/115432140183482689'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/115432140183482689'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unangelgris.blogspot.com/2006/07/wish-you-were-here.html' title='¿Wish you were here?'/><author><name>Un Ángel Gris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13109523938294302532</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16532089.post-115355692384452695</id><published>2006-07-22T01:23:00.001-07:00</published><updated>2006-07-22T01:28:43.846-07:00</updated><title type='text'>Tres estrellas</title><content type='html'>Podría ser Neruda&lt;br /&gt;y escribir los versos más tristes&lt;br /&gt;esta noche. Podría mentir&lt;br /&gt;y decir que no recuerdo que existe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podría, quizás, supirar que&lt;br /&gt;me gusta cuando calla, pero&lt;br /&gt;tendría que ahogar un grito;&lt;br /&gt;ya su voz nunca romperá mi silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podría, también, sentarme a&lt;br /&gt;recordarla, pensar que me quería.&lt;br /&gt;Pensar que era un ángel, quizás,&lt;br /&gt;o un demonio hecho ironía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su vergüenza era tímida y&lt;br /&gt;sonreía en mis mañanas. Ella,&lt;br /&gt;sólo ella, silbaba en mis oídos,&lt;br /&gt;me acariciaba con estrellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podría esperar que se esfumara.&lt;br /&gt;Siempre hay tiempo para&lt;br /&gt;las desgracias; días lograron&lt;br /&gt;que la amara. Años toma ignorarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si recordarla es mirarla&lt;br /&gt;y saber que me quiso; si muerdo&lt;br /&gt;mi boca y sangro sus besos,&lt;br /&gt;si el llanto se mezcla en mi labios espesos,&lt;br /&gt;entonces entiendo que la recuerdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podría hallarla de vuelta en&lt;br /&gt;calles de nuestros ayeres. Podría,&lt;br /&gt;también, llorarla y cantarle a La Muerte.&lt;br /&gt;Podría encontrarla y saber que no es mía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puedo volver a verla.&lt;br /&gt;Decir que siento que quizás&lt;br /&gt;deje de sentir; que se mueve mi&lt;br /&gt;universo, y que nunca aprendí a mentir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pude esperar milagros, pude&lt;br /&gt;derramar mis lágrimas. Pude respirar&lt;br /&gt;hasta no sentir y llenarme de su alma.&lt;br /&gt;Supe quererla, y ella supo escaparse.&lt;br /&gt;Puedo mirar ahora y no puedo encontrarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leonardo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16532089-115355692384452695?l=unangelgris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unangelgris.blogspot.com/feeds/115355692384452695/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16532089&amp;postID=115355692384452695' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/115355692384452695'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/115355692384452695'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unangelgris.blogspot.com/2006/07/tres-estrellas.html' title='Tres estrellas'/><author><name>Un Ángel Gris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13109523938294302532</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16532089.post-115223817027644449</id><published>2006-07-06T18:04:00.000-07:00</published><updated>2006-07-07T14:35:50.276-07:00</updated><title type='text'>Una gran mentira</title><content type='html'>"[...]&lt;br /&gt;Una lágrima cae, y te hace recordar&lt;br /&gt;que hay un sol que siempre va a alumbrar.[...]"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La reemplazabilidad de las personas es directamente proporcional a la importancia de las mismas. Si ayer era la pieza fundamental de una esctructura (o, como comúnmente se suele escuchar, "sos mi todo", "sin vos no vivo", "no se que haría sin vos" y subjetividades por el estilo), es altamente probable que ante la máxima dificultad pase a ser no sólo la fundamental sino directamente la única, o también puede que pase a ser lo más irrelevante del planeta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es completamente impronosticable. La seguridad de uno mismo de ser lo que su reflejo muestra es justamente el error que lo traiciona; quizás no es lo que pensaba. O quizás si.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El recuerdo es siempre la marca que deja la herida de la persona reemplazada. Es, en cambio, un archivo viejo y guardado para quien reemplazó. Podemos decir que el significado del recuerdo es ambiguo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Canciones que fueron himnos inmaculados hoy son sonatas patéticas, palabras de amor que perfumaron el aire lastiman los oídos. Cosas que sucedían dejaron de suceder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es tan fácil creerse las cosas que disfrazar la realidad es casi inevitable. Es, de alguna manera, reemplazar la verdad. Y quizás, en determinados momentos de inestabilidad, aferrarse a un recuerdo viejo más como a un archivo que como a una herida es una manera engañosa de volver a nadar en el mismo mar donde ya se había ahogado.&lt;br /&gt;O quizás no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Una gran mentira repetida una y otra vez termina siendo una gran verdad."&lt;br /&gt;-V. Lenin&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16532089-115223817027644449?l=unangelgris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unangelgris.blogspot.com/feeds/115223817027644449/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16532089&amp;postID=115223817027644449' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/115223817027644449'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/115223817027644449'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unangelgris.blogspot.com/2006/07/una-gran-mentira.html' title='Una gran mentira'/><author><name>Un Ángel Gris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13109523938294302532</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16532089.post-115191055338910266</id><published>2006-07-02T22:11:00.000-07:00</published><updated>2006-07-03T09:03:35.563-07:00</updated><title type='text'>Espejismo</title><content type='html'>Esperaba algo. No sabía bien que, pero su caminar cansino y los ojos perdidos en las luces le daban a su presencia un aire de objetivo. Reflejaba los ojos en las las pupilas que pasaban y se vestía con los reflejos de las vidrieras, que hacían caso omiso tanto de sus dudas como de sus posibles desengaños. El aire seguía frío y ahora el rocío le dibujaba la cara de gotas. La cabeza iba rememorando para atrás una y otra vez, para saber qué hacía ahí. Cruzó Cabildo y se acercó a un local de ropa deportiva y perfume increíble -o quizás no-, dejando los viejos maniquíes y el desinterés de las vitrinas atrás. Los cordones de sus zapatillas -viejas, gastadas, algo rotas pero entrañables aún- derrapaban sobre la vereda desatados, algo sucios, un poco deshilachados, pero atando todavía. Era eso o alguna esperanza, no lo sé. De lo que sí estaba seguro era de estaban por el suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra vez le lloraron desde arriba, y el escaso techo de una esquina fue suficiente para mantenerse menos mojado de lo que ya estaba. Parado por obligación, intentó encontrar lo que buscaba -si es que en realidad buscaba algo- entre las caras que pasaban. Entre las situaciones que veía nacer. O quizás, morir. Una mujer recogiendo un gatito, una nena sola con bolsas tan llenas de juguetes como la cara de pucheros, y algún que otro colectivo que seguía de largo. La lluvia era implacable con un posible ejecutivo -o quizás un padre de familia- que olvidó el paragüas bajo sábanas pagas. Un tormento que cesaba para dos pibes que se metían en un taxi. Empapaba las ilusiones de un vendedor ambulante que rápidamente tuvo que hacer de su arte un bollo y refugiarlo en una mochila, algo mojada también. Pero dentro de la misma escena, la lluvia pasaba ridículamente inadvertida para alguien -o quizás, álguienes-. Caía sobre un pibe de campera azul, azul muy profundo. De cabellos caídos y cuerpo inmutable. Caía sobre una chica de mente azabache y corazón rosa; de manos entrelazadas y buzo arremangado. O quizás no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resultó llamativa la vorágine de movimiento, apuro, horarios y colectivos que rodeaban esa imágen. Bastante irónica, si se permite. Algo trágica. Muy única. Se sacó los guantes, pesados ya por la humedad, y los guardó en el morral. Se secó las manos con la remera y las metió, cerradas, en los bolsillos tristes de la campera. Medio como que se acomodó contra la pared y se dispuso a ver; no podía perderse lo único que valió la pena encontrar. Ella apoyaba las manos cuasi cerradas sobre el pecho de él, con la cabeza gacha. Apoyaba sólo la punta de uno de los pies y lo movía en circulos, como hablándole. Una gota le cayó en un labio y se deslizó hacia el otro. El brillo de su boca distrajo al chico, que volvió súbitamente de su absorción y se quedó mirando esa gota. Ella le hablaba y le arreglaba el cuello de la camisa, al tiempo que se ponía nerviosa. De pronto, una mano se apoyó en una cintura y un pulgar alunizó en una mejilla, tan distraída como ruborizada. Como esperando. La tensión dejó lugar a los cuerpos y el aire entre ellos fue menos; la caricia fue abrazo y el pulgar, caricia. Y los dos fueron duda. La lluvia celosa, ignorada, repuntó sobre ellos y remojó su presencia. Seguían bajo el agua, estaban aún a la intemperie.&lt;br /&gt;Un auto negro frenó de repente y él, desde su esquina, giró a ver por reflejo. Se distrajo un segundo; lo mismo que tarda en nacer una estrella. En medio de la calle una señora insultaba a un hombre que le devolvía la gentileza. Cuando volvió a ver a la pareja, ella abrazaba su cintura y él le besaba la cabeza. Sonreían ambos y la lluvia los había dejado en paz. Desbordaban tranquilidad; se perdió la tensión y el aire entre ellos de pronto los rodeaba; obviamente, se había perdido algo. Obviamente, lo único que quería ver fue lo que se perdió, lo cual era bastante lógico. Insultó al aire un par de veces y caminó un poco. Otra vez la lluvia lo dejó solo, mientras que la pareja pasaba a metros de él, quien disimulaba su tácito conocimiento de la escena. Se detuvieron a su lado, dado que la esquina en la que tan ingeniosamente se detuvo era una casa de arte. El aire llevó el perfume de ella, el cual lo ruborizó; quizás sintio envidia hacia el muchacho. Al pasar, no pudo dejar de escuchar un comentario suelto.&lt;br /&gt;-Ése, ése me gusta; el de la nena.&lt;br /&gt;-¿Cuál, la que está en lápiz o la de acrílico?&lt;br /&gt;-No, la que llora sangre, esa; es precioso (a todo ésto, seguía escuchando como quien no entiende lo que pasa) ¿No te gusta?&lt;br /&gt;-¡Si, pero a mí dame un Dos Be y te lo con sombras y todo! (rió ante la ocurrencia)&lt;br /&gt;-Callate, nene. ¿Ves que no te puedo sacar a ningún lado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se rieron un rato y se alejaron a lo lejos. Sí, se alejaron a lo lejos; ellos estaban muy lejos de lo que él era. De donde él estaba. El referirse a la pareja como "ellos" y a su persona como "él" le causaba un escalofrío tan grande que prefirió olvidarse de sí mismo. Caminó un rato más, hasta pasar por donde lo esperaba un rojo carruaje compartido. Jugaba con el cierre de la campera, mordiéndolo, sosteniéndolo como si de su alma se tratara. Contaba monedas para callar el hambre y se reía de un chiste que nunca se había contado, cuando una voz se acordó de él. Buscó a quién declarársele culpable, y súbitamente las monedas visitaron el suelo. Ahí estaba ella, radiante, llena de lluvia. Con una mochila sospechosa y las manos vestidas de anillos. Lo miraba, sonriente, con los vidrios secos y con el pelo atado. Él no era más que un montón de monedas en el piso. Tragó saliva.&lt;br /&gt;-¿Qué hacés acá?&lt;br /&gt;Ella lo miró casi con ironía y siguió increíblemente sonriente.&lt;br /&gt;-¿No que ibas a estar por aca vos...?&lt;br /&gt;Estaba atónito. No entendía lo que sucedía, no había posibiliad entre la realidad y la actualidad.&lt;br /&gt;-¿Eh...?¿Vos?¿Vos... viniste a buscarme?&lt;br /&gt;-Estás en cualquiera, eh... como siempre (Sonrió otra vez; nada tenía sentido).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces entendió. Él no salió a buscar nada en realidad; estaba esperando lo mismo hacía tiempo. Sólo Dios sabrá porqué estaba en esa esquina ese día, pero él sí sabía algo: ya no esperaba más nada.&lt;br /&gt;Ella cortó el rocío, empapado de silencio.&lt;br /&gt;-Igual yo me tengo que ir yendo ahora... ¡Se me hace tarde, nos vemos!.&lt;br /&gt;(Pasa por al lado de él; él tarda un segundo en reaccionar. Lo mismo que tarda en morir una estrella.)&lt;br /&gt;-Pero vas a volver, no?&lt;br /&gt;(No contestó. Ella, su espalda y su paragüas iban alejándose hacia una esquina infinita. Él, quieto, inundó sus ojos de esa imagen. Seguía parado, al pie de sus monedas sucias, absorto en lo que sabía inevitable. Preguntó una vez mas.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No vas a volver... no?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16532089-115191055338910266?l=unangelgris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unangelgris.blogspot.com/feeds/115191055338910266/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16532089&amp;postID=115191055338910266' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/115191055338910266'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/115191055338910266'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unangelgris.blogspot.com/2006/07/espejismo.html' title='Espejismo'/><author><name>Un Ángel Gris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13109523938294302532</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16532089.post-115152924743498690</id><published>2006-06-28T13:29:00.000-07:00</published><updated>2006-06-28T14:16:59.276-07:00</updated><title type='text'>Por si pensaba que me olvidé</title><content type='html'>"[...]Aun soy joven para entender lo que siento&lt;br /&gt;Pero no para jurarle al mismísimo ángel negro&lt;br /&gt;Que si rompe la distancia que ahora mismo nos separa&lt;br /&gt;Volveré para adorarle, le daría hasta mi alma&lt;br /&gt;Si trajera tu presencia [...]"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abrí el sobre de recuerdos que cerré un 9 de agosto y que pense que no volvería a abrir. Lo primero que salió a mi encuentro fue estremecedor. El perfume dulce e increíblemente fresco aún, quizás de Cacharel, seguía aferrado a cada sobre, retazo de papel o llavero que encontré ahí. Mis manos temblaron un poco y siguieron buscando. Cosas que había olvidado completamene volvieron a mis ojos y otras, que quizás no se fueron nunca, se refrescaron en mi cabeza y en mis ojos. Cayó delante de mis manos el ítem mas significativo de todos, quizás; un llavero. Un llavero con alas, un llavero azul. Seguí sin pensar en lo que veía, porque quizás entonces no vería mas. O peor, no pensaría mas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"[...]Y volaremos, en un globo que invente, solos&lt;br /&gt;Tirame otra vez, que estoy volando en un globo, si caigo morire&lt;br /&gt;[...]&lt;br /&gt;Acuerdate de mi, por favor&lt;br /&gt;Acuerdate de mi, por favor[...]"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carteles, cartas, letras, palabras, llaveros, regalos, cd's, dibujos, corazones, estrellas, perfume, rosa. Rosa. Mi mente se pintó de rosa otra vez y el corazón se me durmió. Fotos aparecieron y recordé besos que nunca había visto. Lugares en los que estuvimos, personas que nos acompañaron, cosas que hicimos. Cosas que le hice y cosas que me hizo. La amistad inocente, la dolorosa indiferencia y el amor apasionado. Se me erizó la piel y me pregunté si le interasaba si yo tenía algo para decir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"[...]&lt;br /&gt;With every single letter, in every single word&lt;br /&gt;There will be a hidden message about a boy that loves a girl&lt;br /&gt;[...]&lt;br /&gt;There is."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las imágenes se sucedieron delante de mis ojos. Algunas eran conocidas, otras no sabía que habían sido inmortalizadas y todas eran increíbles. Nunca me ví tan feliz. Tenía una panza de almohada, un peinado ridículo, una remera amarilla, el pelo más corto, más largo. Y la cara feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"[...] Y pensar que una vez me dijiste&lt;br /&gt;Terminemos todo,&lt;br /&gt;mi vida es un desastre y no te quiero en él [...]"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una carta que me llevaba a un verano de rencor y recuerdo, un llanto de perdón y un beso con miedo que me enseñó a enfrentar mil besos más. La certeza de que algo me hizo ser el primero por siempre. Entiendo poco de lo que veo, mi memoria selectiva no me deja saborear momentos que no eran amargos. Elijo no acordarme de otras cosas pero me regocijo con lo que sí recuerdo; imágenes puntuales que sí habían quedado en mi cabeza y que esas fotos lograron definir aún mas. Cosas que agradezco no haber olvidado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"[...]Porque a partir de hoy,&lt;br /&gt;No es el mismo el corazón&lt;br /&gt;[...]&lt;br /&gt;Usted robó mi alma y no la trajo nunca más. [...]"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La banda que odiaba tanto que terminé escuchando todos los días, hasta hoy mismo. El tema que me estremeció al traducirlo. La canción que nos vio mirarnos entre ojos desapercibidos. La llamada que nos quiso unir con un solo glam de guitarra. Gente en común, gente que no conocí hasta entonces y gente que ahora tampoco está. La película que se hizo canción y promesa, en ese entonces, eterna. La última canción que nos vio juntos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Words can't say what love can do,&lt;br /&gt;I'll be there for you"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Experimenté otra vez mil cosas que realmente valió la pena volver a oler, sentir, recordar, ver, observar, palpar y escuchar. Escuchar. Y una última imagen que, después de tanta batalla, contrasta tanto con la realidad que no encuentra cabida en mi cabeza: un abrazo con amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por último, un cd con canciones compiladas que me regaló hace mucho tiempo y que suena sin parar desde hace media hora, alimentando tantas sensaciones como palabras haya escrito hasta ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Tu mama debe ser pastelera,&lt;br /&gt;para hacer bombones como vos.&lt;br /&gt;Sos un bombón. [...]"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, por supuesto, el sufrimiento de las tortugas al estar panza arriba.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16532089-115152924743498690?l=unangelgris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unangelgris.blogspot.com/feeds/115152924743498690/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16532089&amp;postID=115152924743498690' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/115152924743498690'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/115152924743498690'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unangelgris.blogspot.com/2006/06/por-si-pensaba-que-me-olvid.html' title='Por si pensaba que me olvidé'/><author><name>Un Ángel Gris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13109523938294302532</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16532089.post-115107663284015106</id><published>2006-06-23T08:29:00.000-07:00</published><updated>2006-06-23T08:32:14.413-07:00</updated><title type='text'>El lado oscuro del equilibrio</title><content type='html'>"And just when we're about to do something that we know it's gonna make our karma give us a pain in the ass, we decide to let things flow...&lt;br /&gt;and we do it anyway."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El concepto básico del karma es sencillo: good things happen to do good people. O sea: cosas buenas le pasan a la gente buena. Aunque lo que nos gusta -o al menos a mí- llamar "mala suerte" toca a todos y cada uno, es el karma quien se encarga de "igualar el marcador". También sabemos que no siempre lo que va vuelve, y que más de una vez no nos volvió lo que debía. Para bien o para mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Queda en la cabeza de cada uno la intencionalidad de los actos. Porque sabiendo del modus operandi del karma, uno puede pensarse ingenioso al caer en el facilismo de dar para recibir. Actuar para luego estirar la mano con la palma hacia arriba esperando la recompensa. Bien, poco digno, se puede decir. Pero nadie lanza la piedra, asi que no se puede apuntar con el dedo a ninguno. O a ninguna. O a ningunos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo llamativo es más allá que no todos llevan a cabo acciones de índole bienhechora por interés propio, me arriesgo a asegurar que el cien por ciento de la raza humana levanta voces al destino cuando este no cumple con el ideal. ¿Qué significa esto? que la intencionalidad no esta relacionada con el resultado. Posee un carácter hasta desvergonzado que siempre se pretenda una reacción noble para una acción que no lo es ni por asomo. Pero no nos gusta que las cosas salgan mal. No nos gusta que nos pasen cosas malas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Obviamente, todo este análisis tiene sentido siempre y cuando exista la creencia -básica y fundamental en este caso- del accionar del karma; las cosas le suceden a la gente que cree en ellas. Ahora, si el karma estableces equilibrios ¿por qué aún existe gente que se agarra la cabeza e inunda los ojos de deseperación a la voz de "por qué a mí?"? ¿no es acaso el karma la fuerza que evita que nos pasen cosas malas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al escribir esto, respiré hondo y mis manos se paralizaron sobre el teclado. Un par de segundos antes pensé en lo que había escrito y me hice a mí mismo esa pregunta. Por qué me pasarán cosas malas, si yo creo en el karma. Entonces releí a la primer línea del texto y recalé en mi error. Y me asusté.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es el objeto ni a finalidad del karma el evitar las cosas malas. Es como culpar a Dios por el hambre en el mundo. Equilibrio. Ése es el fin original, su verdadero aporte a la existencia. Uno tiende a -erróneamente- vincular esa presencia del equilibrio con algo benigno. Bueno, no.&lt;br /&gt;Equilibrar es sumar o restar de un lado de la simetría para que ésta sea tal: simétrica. Entonces, si las cosas buenas le pasan a la gente buena, podemos decir que las cosas malas le pasan a la gente mala. O sea, que lo que nos sucede nos describe de punta en blanco. Si uno insulta al cielo por lo indeseable de su presente, posiblemente nos esté hablando de la vez que se hizo el dormido para que la vieja viajara parada o de cuando se fue en silencio de un supermercado con un vuelto -a favor, claro está- mal calculado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo que, al ser una fuerza tan incierta como la misma posibilidad de su existencia, sus tiempos de aplicación también nos son desconocidos. Así que es posible que nuestra miseria sea miseria todavía sólo porque aún no maduró el tiempo-karma. O peor: quizás -o, quizás, no- terribles designios e infortunios estén por asomar cuando llegue la hora. Es posible también que el deseo de desafiar al karma sea más fuerte que el miedo mismo a su respuesta, y que el karma deje que suceda sólo para que después uno se pregunte por qué pasan las cosas.&lt;br /&gt;Creo que es hora de tentar a la suerte. Si las cosas van a salir mal, al menos quiero estar seguro que es mi culpa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También es posible que sencillamente nada de todo esto sea otra cosa que una inexplicable conjunción de palabras que tienen un sentido gramatical al menos aparente. Es posible que nada de esto sea cierto, que el karma sea un cuento para asustar a los nenes asiáticos y que, como diría una conocida y quizás querida -o quizás no- amiga mía, puede que todo lo dicho anteriormente sean meras apreciaciones subjetivas. O sea, opiniones mías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O, quizás, no soy tan bueno como pensaba.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16532089-115107663284015106?l=unangelgris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unangelgris.blogspot.com/feeds/115107663284015106/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16532089&amp;postID=115107663284015106' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/115107663284015106'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/115107663284015106'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unangelgris.blogspot.com/2006/06/el-lado-oscuro-del-equilibrio_23.html' title='El lado oscuro del equilibrio'/><author><name>Un Ángel Gris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13109523938294302532</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16532089.post-114965937142789281</id><published>2006-06-06T22:49:00.000-07:00</published><updated>2006-06-06T22:51:47.146-07:00</updated><title type='text'>una confesion de mierda</title><content type='html'>Si, oooootra vez mas lo mismo.&lt;br /&gt;Y?&lt;br /&gt;A mi tampoco me causa gracia. Para nada. Pero caigo que todo lo que digo, lo que doy a entender, lo que publico y hasta lo que yo mismo me creo es mentira. Es TODO mentira. No le tengo bronca, no le tengo odio, sí la extraño a veces, sí quisiera hablarle a veces, quizas todavia la quiero, seguramene me quedaria parado con un sonrisa de enfermo en la cara si apareciera de vuelta, sí me gustaba como era, sí la quería asi, sí haria de vuelta todo el sacrificio, sí me gustaria tenerla en el msn, en el fotolog, sí me meto en su fotolog, es mentira que fue lo peor que me paso y en realidad no siento ni la mitad de las cosas que digo cuando la defenestro en publico. Porque si, adelante de los demas me la doy de superado y digo boludeces y la puteo y la hgo quedar como el orto. Sí tengo la cobardia suficiente para hacer todo eso y encima pensar que esta bien. Y darmela de macho herido y mandarme la parte. Y llegar a mi casa y darme la cabeza contra la pared autoconvenciendome de que en realidad no lo estoy haciendo. Sí me quiero matar cuando veo que tanto mas linda esta ahora. Sí hago reir a todos dando descripcion vergonzosas de como era ella mental y fisicamente. Si, soy un cobarde. Un tipo que esta idiota como hasta para cagarse en su propio pasado. Como hayan salido las cosas o no o si tuve suerte o no para mi tiene importancia, pero es cosa vieja que no sirve de excusa para nada. Tengo el resentimiento encima de no haber superado nada y que ella haya seguido de lo mas bien. Mentira, mentira que me alegro por ella o por nadie. Me cago en todos y en todo. Yo no lo supere, no me lo banque y no me dan las pelotas para nada, ni siquiera para tener la hombria de callarme e intentar que quede atras. Siempre todo escribi y publique aca esperando que le llegara de alguna manera, sea como fuera, aca, en el fotolog y donde fuera. Escribi cosas e hice imagenes haciendome el boludo esperando que alguien se lo dijera o lo leyera ella. Si, es asi. Soy asi. Asi de corrupto quede. Me doy verguenza a mi tambien, pero me importa un carajo.&lt;br /&gt;Todavia me causa todas esas cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie va a leer esto, y el que lo lea no lo va a enteder o no le va a importar, porque es algo que ya hace tiempo termino, no tiene mas vuelta q darle y harto a todos, incluida ella. Yo tambien me quise hacer el que ya fue, pero es mentira, no fue un carajo para mi. A mi no se me fue todavia, asi que va seguir apareciendo hasta que se me vaya o pase algo. Nadie entra aca nunca, salvo dos o tres personas de vez en cuando a las q esto les va a causar desidia y lo van a largar ni bien se den cuenta lo q es, porque estan hartos tambien de este pelotudo rompiendo los huevos con lo mismo OTRA VEZ. La verdad es esta y es inalterable, por mas que rompa las pelotas. Porque encima quizas a mi no me rompe tanto las pelotas, de pelotudo utopico que soy que no se quiere dar cuenta que ya fue y que la mina esta en la suya y no va a volver. Y esa frase fue solamente para dar lastima.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16532089-114965937142789281?l=unangelgris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unangelgris.blogspot.com/feeds/114965937142789281/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16532089&amp;postID=114965937142789281' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/114965937142789281'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/114965937142789281'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unangelgris.blogspot.com/2006/06/una-confesion-de-mierda.html' title='una confesion de mierda'/><author><name>Un Ángel Gris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13109523938294302532</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16532089.post-114834333521031449</id><published>2006-05-22T15:36:00.000-07:00</published><updated>2006-05-22T17:16:30.053-07:00</updated><title type='text'>El virus del miedo</title><content type='html'>Parece que las endorfinas deciden cuándo sintetizarse. El miedo es un virus asesino que vino para quedarse, que no quiere irse. Y que quizá se quede. Que quizá cree un mecanismo autodestructivo, y quizá me convenza que es mejor no perder. No arriesgarse es garantía de mantener virgen la derrota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero las oportunidades suelen presentarse. Eso es innegable. Como tambien lo es el hecho de que la oportunidad es solo el 50 por ciento del exito. La oportunidad es solo potencialidad si no se la utiliza como se debe. Y tambien trae consigo la posibilidad de perder, lo que dibuja una bifurcacion: ¿Vale la pena arriesgarse con la potencialidad de una oportunidad cuando podria quedarse uno sentado y tranquilo, tapando el sol con un dedo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hecho de verse irresoluto frente a una situacion que normalmente es no solo cotidiana sino que necesaria y agradable y que desafia al caracter y lo forja solo trae dudas q incertezas que amenazan el sano desenvolvimiento ante las mismas. Un hombre que debiera ser ya un lobo hambriento frente a una potencial -o quizá no tanto- carnada pasa a ser una oveja esquilada y muerta de frio. El fracaso, que depende el caracter puede actuar como incentivo o inhibidor, se hace, sin lugar a dudas, presente en la situación. Y entonces, muchos muros caen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La simplicidad de esconderse -con orgullo, encima- detrás de una supuesta falta de oportunidades es demasiado deliciosa para ser ignorada como excusa. Es fácil delirar sobre supuestos cuando no se conoce la reacción propia frente a una situación. Uno no sabe si se resistira al canto de las sirenas si nunca las ha escuchado. El tipo se supone fuerte, genial, encantador y dominante. Ganador, gallardo, semental. Al menos, hasta que la teoría de transforma en practica. Entonces, muchos muros caen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahi reaparece la cuestión; no es tan agradable la crudeza de la realidad como la tranquilidad de la potencia. Entonces es cuando el tipo empieza a autodevorarse, a disminuir la figura de si mismo. Conoce ahora el amargo sabor de la derrota y siente latir una herida nueva. Desconocida. Ahi descubre que cada oportunidad acarrea consigo el exito y la caida. Pero, como ya sabemos, eso es solo la mitad. El caracter que complementa es quien da indole a esa oportunidad. Quien la transforma en exito o la arruina en derrota. Quizás, entonces, él prefiera dejar pasar las oportunidades. Quizás hasta se sabotee a sí mismo y a su realidad. Quizás prefiera ignorar ese elefante rojo brillante que está en la misma habitación que él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por que se conoce a si mismo. Por que quizás no tiene el carácter para hacer de la oportunidad un éxito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque quizás es más fácil no perder.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16532089-114834333521031449?l=unangelgris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unangelgris.blogspot.com/feeds/114834333521031449/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16532089&amp;postID=114834333521031449' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/114834333521031449'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/114834333521031449'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unangelgris.blogspot.com/2006/05/el-virus-del-miedo.html' title='El virus del miedo'/><author><name>Un Ángel Gris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13109523938294302532</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16532089.post-114680784113307919</id><published>2006-05-04T22:40:00.000-07:00</published><updated>2006-05-04T22:44:01.146-07:00</updated><title type='text'>Marshall</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1031/1572/1600/Marshall.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1031/1572/320/Marshall.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace casi dos horas que ya no esta. Un error, siempre humano, se lo llevo. Solamente quedo quietito, duro, en una cajita. Inmovil. Con los ojitos abiertos y las patitas dobladas. Estuvo todo el dia asi, en la cajita, recostado. Hipotermico, hipotenso, deshidratado. Sin poder moverse casi nada, flojito, hinchado. Estupido, completamente intoxicado por una anestesia mal aplicada. Maullando apenitas, con los reflejos al minimo, muriendose muy de a poquito. Tan de a poquito que ni el se daba cuenta. Amago con mejorar, subio apenitas la temperatura y mama, mi hermana, mi abuela y yo lo estabamos cuidando. Dandole agua con una jeringa infima. Estaba tan debil... y eso que a mama se le ocurrio volver del trabajo, sino se moria solito y sin que ninguno supiera lo que pasaba. Todos pensando que solo estaba confunido por esta puta, reputisima anestesia. Mama lo recogio hace casi tres años -eran tres el mes que viene- de la calle, chiquitito y con menos de quince dias. Venia corriendo, tiritando de frio y desnutrido. Mama lo llevo a la veterinaria, lo hizo desparasitar y se quedo con nosotros. Hasta tuvo hijos, seis si no me equivoco, que fueron regalados a distintas personas ya que en casa ya eramos, con el, cuatro. Despues vino uno mas. Adelgazo mucho mientras estuvimos de vacaciones, cuando se quedo solo el con los otros dos gatos. Caminaba siempre por la baranda del balcon de casa, como si nada. Se asustaba mas mi hermana que el. Se sentaba arriba de la ropa, de los papeles, en la mesa... mama lo puteo mil veces. Mi hermana lo adoraba, lo queria mas que a ella misma. Era bueno como el solo, el mas buenito de los tres. Algo torpe, con ojos grandes, expresivos y preciosos. Maullaba raro, pegaba una especie de grito fuerte en vez de decir "miau". Siempre me miraba fijo cada vez que salia de la cocina, como diciendome algo que jamas llegue a entender; quiza solo queria que lo acariciara. Pero se escapaba a veces, asi que creo que no lo voy a saber nunca. Se volvia loco cuando ponia leche en vez de agua en el platito, razon por la que mama me cago a pedos mas de una vez. Pero a el le gustaba, y no tomaba mucho. Era muy buenito. Muchisimo.&lt;br /&gt;Un pequeño problemita urinario se transformo en una veterinaria y una droga mal recetada y una anestesia mal aplicada me lo sacaron a mi, a mi mama, a mi hermana y a mi abuela de las manos. Marshall, de 2 años y 11 meses se fue despues de delirios, convulsiones y horas de de una muerte silenciosa y lenta -pero, creo gracias a Dios, que indolora- nos fue fue arrancado de las manos un jueves 4 de abril de 2006, a las 23.35 horas por alguien que nos habia dicho que, para esa hora, tenia que estar mejor que nunca.&lt;br /&gt;Gracias Dios por haberlo puesto en nuestro hogar y nuestro camino. Cuidalo, cuidalo muchisimo y tenelo siempre cerca tuyo para que algun dia, espero que dentro de muchisimo tiempo, podamos volver a acariciarlo antes de dormir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leo,&lt;br /&gt;Martes 5 de mayo de 2006, comenzado a la 01.32 am y finalizado a las 02.34 am.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por favor, si alguien lo lee, que sepa tomar el debido respeto que esto merece y que suplico. Si alguien se siente ofendido o molesto por cualquier cosa aqui expresa, por favor guarde su opinion.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchas gracias a todos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16532089-114680784113307919?l=unangelgris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unangelgris.blogspot.com/feeds/114680784113307919/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16532089&amp;postID=114680784113307919' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/114680784113307919'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/114680784113307919'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unangelgris.blogspot.com/2006/05/marshall.html' title='Marshall'/><author><name>Un Ángel Gris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13109523938294302532</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16532089.post-114611032407615655</id><published>2006-04-26T18:33:00.000-07:00</published><updated>2006-04-26T20:58:44.126-07:00</updated><title type='text'>El último bemol</title><content type='html'>El hombre era un músico eximio y completo. No reconocía dificultad alguna en sus perfiles y nunca se sintó inhibido por el ámbito que lo rodara o rodease; siempre exhibio con soberbia y quizás un poco de fingido desentendimiento hacia los que lo observaban. Difícilmente errara o errase una nota y asi siempre una pose genial o un movimiento sublime acompañaran cada bemol agudo -o quizá no tanto- que supiera o supiese exclamar. Quienes eran asiduos inconscientes de su expresión, solían sacar a relucir su nombre en comentarios de kiosko. Pero él, altanero, siempre fingió desconocer los reconocimientos. O quizás no tanto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre no era un prodigio de la música ni mucho menos. Todos los habían visto al menos una vez, pero nadie supo explicar jamás quién era; unos dicen que tenía el castaño marrón en el pelo y otros esgrimaban que en sus hombros colgaba un morral misterioso. Algunas envidiaban unas pestañas que, dicen, adornaban unos ojos de un claro castaño varonil y otras sólo lo recuerdan como el atorrante que no cedió un asiento de 114 en una tarde de lágrimas celestiales. El caso es que nunca condordaban las versiones de los ilusos que pensaron tenerlo bajo el ala de su conocimiento. Pero obviamente nunca sería reconocido; el hombre era un virtuoso de la guitarra en Belgrano y se disrfazaba de Mozart en Devoto; era bajista en Flores y violinista en Pueyrredón. Los que se decían sabihondos y los que lo seguían con la vista y los que lo miraban como se mira a quien no tiene completo raciocinio de lo que está haciendo pudieron adivinar, tras seguirlos desde Congreso hasta Juramento (cuando su Belgrano le calza las seis cuerdas), cuatro acordes de Sweet child o mine y en Devoto lo vieron desafinar un mi en la entrada de Don't look back in anger, o quizá Let It Be.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cuestión es que se formó una modesta fama de músico que se le atribuyo a su aparente conocimiento musical; el solo hecho de caminar entre la gente poniendo caras y moviendo las manos aleatoreamente en el aire parecía realzar la viveza de giles y oportunistas. Todos eran maestros de música. El hombre, digamos, como que empezó a aprovechar la situación. Imaginaba violines suaves y promiscuos cuando unos ojos azules se acercaban a lo lejos. Mentía con la destreza de un abogado distintos golpes y bases violentas cuando quería marcar presencia con su bajo invisible entre los fieros machos que acechaban en Beiró y San Martín. Aturdió -o hubiese aturdido- ancianas con redobles infernales de batería y degustó el delicioso sabor de un reconocimiento tácito que nunca volcó una palabra pero que flotaba allí, impregnado como perfume de recuerdo. Él era ahora El Músico Inapelable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una tarde de árboles vacíos y hojas desterradas, el final lo esperaba en la parada del 107. Un posible do -o quizás re menor- fingía guiñarle un ojo a una morocha que parecía no haber despertado aún mientras él se recostaba en una pared de la parada desgastada o quizás sólo cansada de Cabildo y Monroe. Viendo venir el colectivo, preparó las monedas en el bolsillo derecho de una campera algo decolorida, mientras se engañaba con nuevos arpegios para provocar la envidia de viejas chusmas y señoritas metiches. Al subir la misma muerte lo esperaba, disfrazada de cantante ambulante que, con la espalda apoyada en un barandal del colectivo, regalaba a precio de gorra un culebrón de Arjona a los pasajeros que se dignaran a sentir los dibujos de su guitarra de madera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre, en silencio, tocó el timbre y mirando el suelo como quien entiende que mañana nunca será ayer, se bajó en la parada siguiente, donde el cordón de la vereda lo esperaba indiferente, mientras que su reflejo en una vidriera dejó caer una clave de sol salada de sus ojos. Guardó infinitamente sus manos en los gastados bolsillos y se dejó olvidado por descuido -o quizás no- un último si bemol.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16532089-114611032407615655?l=unangelgris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unangelgris.blogspot.com/feeds/114611032407615655/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16532089&amp;postID=114611032407615655' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/114611032407615655'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/114611032407615655'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unangelgris.blogspot.com/2006/04/el-ltimo-bemol.html' title='El último bemol'/><author><name>Un Ángel Gris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13109523938294302532</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16532089.post-114368857427265804</id><published>2006-03-29T19:15:00.000-08:00</published><updated>2006-03-29T19:19:29.486-08:00</updated><title type='text'>En silencio</title><content type='html'>Y pensar que la miró a los ojos. Y pensar que se hundió en una vergüenza de primaria y se le regaló con un beso y una flor. Con esa vergüenza disfrazada de bermellón en sus mejillas y la mirada atada al suelo como quien busca rehuir de un futuro imperfecto. Mientras sus manos se repartían sudores y las rodillas jugaban a estremecer el suelo, se animó a buscar una reacción en el rostro que enfrentaba. Se puede decir sólo levantó la vista muy poco antes que las pupilas se abrazaran, después de que el miedo se hiciera acto. Pero seguía igual, con la incertidumbre a flor de piel y un sueño de ojos castaños, los cuales todavía intentaban hacer consciencia de la situación. Ella no lo esperaba, no creía en cuentos que se vuelven realidad.&lt;br /&gt;Sus nervios eran dedos que jugaban entre sus cabellos, como quien duda de una respuesta que no es más que una crónica anunciada. La pollera caía casi hasta sus rodillas como las certezas de un potencial fracaso, y sus pestañas intentaban esconder solamente a los ojos una verdad que era imposible de rechazar; que yacía ahí, a gritos, con un un silencio estridente que se reflejaba en ese único clavel adornaba las manos de él. Y sin embargo, seguía siendo tan real como silencioso. Creyó que sus ojos estallarían en una masacre de lágrimas tras esa mirada que parecía esconder un sombra de compasión, una derrota tácita, un…un final previsible. El silencio seguía siendo el único en susurrar en sus oídos. Su tristeza, sus ojos bañados en desesperación, levantaron la vista hacia el ahora diluido rostro que ella quería esconder. Pocas veces en su vida maldijo tanto por dentro como entonces. Esa piedad, digna de quien no sabe como decirlo pero que sabe exactamente que acaba de hacerlo, era lo único que él podía ver en las manos escondidas en su pollera. En la lágrima viajando hacia su mentón. En el clavel que cayó de bruces con la fuerza de mil desengaños hacia el frío invierno de sus pies, y que sólo pudo vislumbrar recién cuando el llanto decidió terminar a carrera. ¿Y quién iba detener la furia que quería llover desde los ojos castaños que sentían cercenar un alma? pocas veces se vieron llorar. Pero también pocas veces fue tan grande el espacio entre los dos. Y nunca, jamás, tanto el silencio que llenó ese espacio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiso no entender, por más que ella escondiera la cara entre los hombros encogidos con la tristeza que antecede al llanto. Y que, esta vez, actuó también de predecesor. El clavel seguía con sus pétalos besando el suelo y buscando una rápida salida a ese fallido destino de margarita que se suponía debía tener. Él, esperando una palabra que sabía no llegaría, secó sus ojos con los restos de su alma y tan sólo apoyó sus manos, vírgenes de caricias, en lo que era el único sustento para su cuerpo arrollado y con la mente tan en blanco como los ojos, silenciosamente salió por la puerta, bajo el sonido lento e inerte de sus pasos. La otra silla seguía como antes del clavel y los suaves nervios de la mano se transformaron en un sollozo ya no contenible y empapado de desesperanza. Los cuadros de la pollera no eran ya más que un marco para las lágrimas.&lt;br /&gt;Y él se detiene en seco. Ella cruza la puerta y sus ojos ya no lloran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué mal se puede interpretar el silencio.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16532089-114368857427265804?l=unangelgris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unangelgris.blogspot.com/feeds/114368857427265804/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16532089&amp;postID=114368857427265804' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/114368857427265804'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/114368857427265804'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unangelgris.blogspot.com/2006/03/en-silencio.html' title='En silencio'/><author><name>Un Ángel Gris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13109523938294302532</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16532089.post-114054781686917221</id><published>2006-02-21T10:16:00.000-08:00</published><updated>2006-02-21T10:55:56.366-08:00</updated><title type='text'>Entre los muertos</title><content type='html'>Andate. Andate, basta. ¡Basta!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Que mas queres? ¡Te llevaste las lagrimas, las plumas del Corazon, sellaste labios a fuerza de indiferencia y castigo, pero todavia no te vas! ¿Que mas necesitas? ¿Mi cuerpo, mi alma, mi sangre caliente? ¡¿Mas canciones, lagrimas en lapiz, palabras que te ya te llevaste y que pusiste en boca de ajenos?!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡No dejaste nada, y sin embargo falta mas! ¡Nunca es suficiente! ¡No alcanza con matar, tambien hay que hacerlo lento, doloroso! ¡Horrible, cruel! ¡Aberrante!&lt;br /&gt;¡Quedate donde estas, ya me acostumbre a tu sombra en mi alma! ¡Ya no siento tu pico clavandose en mi corazon, tu ladrido ya no inunda de terror y frio odio mi mente! ¡Hace mucho tiempo que tu sonrisa, timida, lacerante, lasciva, traidora abandono mi alma! ¡El cuervo ya no posa en el quicio de mi puerta, ya no temo salir a buscar a mi Leonora! Pero sigues ahi, latente, expectante, avida de sangre, quizas! Y desde lo lejos, desde el hueco mas profundo y negro de mi corazon te veo venir, veo tu ansias asesinas de llevarte lo unico que es mio, que me pertenece!&lt;br /&gt;¡Que siempre despreciaste y un dia, en una artistica y disimulada treta sucia como tu conciencia propia, como tu alma envenenada, te apropiaste sin resquemor alguno!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Nunca los quisiste, nunca les diste un lugar! ¡No los trates como tus iguales, no los pongas bajo tu ala de vileza! ¡No los tomes como a tus hermanos cuando a mi mismo, a mi, que drene tu sangre impura con mis propios labios, que cure tus heridas con el dolor de las mias, me fulminaste con una mirada y un adios que nunca existio, tan rapido y letal como el veneno que corre por tus venas!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Has muerto, y asi es como debes estar! ¡Permanece en en el velo de la noche que te oculta de los sueños de quienes pagamos viejos pecados! ¡Tortura al mismisimo Satanas o irrumpe en el Paraiso del Eden si asi lo deseas! ¡Pero nunca, jamas, vuelvas a acercarte a ellos! ¡Porque ellos te cononcen, pero te ignoran! ¡Y donde los despreciaste, yo lo acogi como mis hermanos! ¡Te has llevado suficiente como para ahora levantarte entre los muertos e irrumpir en lo mas sagrado de mi ser! ¡Basta!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Muerte eres, y eso es lo que habras de ser por toda la eternidad!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Basta!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16532089-114054781686917221?l=unangelgris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unangelgris.blogspot.com/feeds/114054781686917221/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16532089&amp;postID=114054781686917221' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/114054781686917221'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/114054781686917221'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unangelgris.blogspot.com/2006/02/entre-los-muertos.html' title='Entre los muertos'/><author><name>Un Ángel Gris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13109523938294302532</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16532089.post-113756364580820207</id><published>2006-01-17T21:53:00.000-08:00</published><updated>2006-01-17T21:54:05.823-08:00</updated><title type='text'>Sueño disfrazado</title><content type='html'>Siento como las estrellas se abren paso ante mi soledad, como accediendo a su causa. Afligidas por mi presente, calladas por mi pasado... interrogantes por mi futuro.&lt;br /&gt;         Quizas, solo quizas, estas ahi, solo esperando que aparezca. A veces pienso que es asi y que vos me vas a reconocer y encontrarme en un mundo de ojos donde todos reflejen pero solo dos iluminen. Donde solamente brillen dos, donde las estrellas se abran solo para que encuentres el camino a mi, para que te vea venir y seque mis lagrimas en tus mejillas... quizas estes ahi. Quizas... pienses que te estoy buscando en lugares imposibles, porque quizas estes tan cerca que confunda tu aroma con aire, con aire del que vivo. Y quizas... quizas solo te vea cuando no pueda respirar, porque quizas ya no estes ahi. ¿Donde estas, a donde vas? acercate... tengo frio, y tengo miedo. Tengo miedo al pasado que no se va, pesado como cada error cometido, tengo miedo a los labios resecos de besos, la piel cuarteada sin caricias, el pecho frio, sin calor alguno... a veces, tantas como las que creo que me esperas, el miedo me atormenta y transforma mis sueños en realidades de las que despierto llorando...&lt;br /&gt;A veces, juraria que te veo en miradas perdidas por baldosas antiguas, que conozco pero que no me conocen en realidad. Quizas solo seas una esperanza en camino o un sueño disfrazado. Quizas, un espejo quebrado o un nombre que no pronuncie. O quizas... quizas solo seas una estrella que se abre paso ante mi soledad, porque no sabe como llamarme a sus ojos brillantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Quien sos...?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16532089-113756364580820207?l=unangelgris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unangelgris.blogspot.com/feeds/113756364580820207/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16532089&amp;postID=113756364580820207' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/113756364580820207'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/113756364580820207'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unangelgris.blogspot.com/2006/01/sueo-disfrazado.html' title='Sueño disfrazado'/><author><name>Un Ángel Gris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13109523938294302532</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16532089.post-113633999371180295</id><published>2006-01-03T17:55:00.000-08:00</published><updated>2006-01-03T17:59:53.726-08:00</updated><title type='text'>Mi Inmortal</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;Escapo. Miro por la ventana y la lluvia no me deja salir. El asfalto no es suficiente para detener la caida; seguramente siga hacia abajo, seguramente el infierno no sea mi fondo. No tengo piso. Pensar que alguna vez no tuve techo... Pero igual, no se si caer. No se como caer. Pero siento la respiracion en mi nuca, y la desesperacion sube a la par de las gotas de sudor que caen. Y me aterro. Y no quiero. Pero quisiera. Y es siempre lo mismo, el terror, el pasado, la certeza de la incertidumbre. Lo seguro de lo imposible. ¡Basta!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salte. Lo sabia; no mori. No toque fondo. Porque no tengo suelo. Pero algun dia... algun dia se va a morir el pasado en mi, y voy a dormir tranquilo. Voy a despertar en paz.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16532089-113633999371180295?l=unangelgris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unangelgris.blogspot.com/feeds/113633999371180295/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16532089&amp;postID=113633999371180295' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/113633999371180295'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/113633999371180295'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unangelgris.blogspot.com/2006/01/mi-inmortal.html' title='Mi Inmortal'/><author><name>Un Ángel Gris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13109523938294302532</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16532089.post-112865808640650968</id><published>2005-10-06T20:38:00.000-07:00</published><updated>2005-10-06T21:08:06.420-07:00</updated><title type='text'>Principio de incertidumbre</title><content type='html'>"El amor es una promesa, es un recuerdo.&lt;br /&gt;Una vez entregado, no lo olvides; no permitas que desaparezca."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-John Lennon&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una promesa. Es la más grande de todas quizás. También es, si no resulta, el recuerdo -siempre dulce si realmente se trató de amor- que jamás se irá. Porque no podemos echarlo, y no querrá irse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé cómo se hará para que no desaparezca. Supongo que en ese caso son ensayos de amor, pruebas previas. O quizá sí es posible la idea de un amor que muere y tiene una vida útil. Pero sí querría saber si realmente pude desaparecer. Más allá de las apariencias y de lo que el orgullo se digne a mostrar, que aquello que el tiempo no subsana sino que aparte aviva más y que todo lo que los sentidos externos piensan recibir... ¿Existe la posibilidad de un amor que se esconde, que es escondido y pide a lágrimas salir?&lt;br /&gt;Quizás sólo sea un amor que se apagó o ni siquiera haya sido un amor. A lo mejor fue un alivio para el orgullo, una venda para los ojos o un aliciente para el alma. O nada de eso. O todo.&lt;br /&gt;A lo mejor, el cascarón es más fuerte que el sentimiento y mas blando a la vez que el orgullo. Posiblemente no muera jamás, pero sí lo dejen morir. También puede que intenten matarlo.&lt;br /&gt;Quizás a veces se disfrace de maldad y hiera de muerte, mientras pide perdón con voz imperceptible y sin darse cuenta.&lt;br /&gt;Otras veces es sólo un gesto reconocible a lo lejos y por la persona indicada.&lt;br /&gt;A veces quiere negar el haber sido entregado alguna vez. A veces lo negamos. A veces lo niego. A veces, lo negás.&lt;br /&gt;Es posible que de vez en cuando se ablande por el recuerdo de una dicha pasada y hasta quiera revivirla, como también puede ser que las deteste y maldiga su recuerdo.&lt;br /&gt;O lo maldigamos. O lo maldiga. O lo maldigas.&lt;br /&gt;A veces vuelve luego de que la arena haya caído lo suficiente, y otras veces jura jamás haberse ido. Otras no vuelve, y se convierte en ese pedazo muerto de corazón que nos acerca más a la condición humana.&lt;br /&gt;En algunas oportunidades nos hace más humanos. Potencia las mejores cualidades y somos grandes, justos y sabios. También saca lo peor de nosotros y muestra todo lo que nunca estuvo ahí. Nos humillamos, nos rebajamos y maldecimos el maldito día en que fuimos tan felices.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez sea inmortal. Tal vez esté en peligro de muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede que no haya muerto y lata escondido en lo más profundo de tu pecho, temerosamente escondido bajo el vasto ala del orgullo que todo lo puede, tapa y elimina, esperando que algún día vuelvas a dejar que me busque.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O quizás sencillamente sí murió, o sólo se cansó y se fue para siempre. Tal vez pide por tu odio definitivo y reza porque el recuerdo de tus sonrisas en mis labios por fin muera también, de la manera despiadada y silenciosa que, por ahí, se merece. Quizás le da lo mismo existir o no existir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O, al fin y al cabo, es una conjetuira sobre algo que ya está terminado y no sabe si irse o esperar a que lo echen, por más que ya esté en la calle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez que dejas de esperar, el tiempo se pone de tu lado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16532089-112865808640650968?l=unangelgris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unangelgris.blogspot.com/feeds/112865808640650968/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16532089&amp;postID=112865808640650968' title='5 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/112865808640650968'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/112865808640650968'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unangelgris.blogspot.com/2005/10/principio-de-incertidumbre.html' title='Principio de incertidumbre'/><author><name>Un Ángel Gris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13109523938294302532</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16532089.post-112839415112347115</id><published>2005-10-03T18:42:00.000-07:00</published><updated>2005-10-03T19:52:44.656-07:00</updated><title type='text'>De odios y escenarios</title><content type='html'>"Alguien dijo alguna vez que la mejor terapia para el olvido es el odio. Que si ella se va se debe cuidar de nosotros, porque le declararemos el odio y la guerra. Pero sabes, al final suele pasar el odio es bastante aburrido, porque además no se lo cree nadie. Quiero decir que a ella no le afecta que el taladro de nuesta mirada le traspase, porque no se siente culpable. Normal. Así que al final uno decide olvidar y tirar palanca. Seguir en el camino y en la búsqueda, hacer repaso de lo que hemos andando y quedarnos con lo bueno. Y tirar lo malo. Ella crecerá, yo espero que no mucho más. Se casará y tendrá hijos, será la mujer responsable que todos quisiéramos. Y quizá yo también sea el hombre responsable que todos quisiéramos, no lo sé.&lt;br /&gt;La ciudad seguirá imparabale, frenética. Y nosotros perdidos en ella, buscando quién sabe qué. Y qué sé que será de nosotros... pasarán tantas y tantas cosas."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ismael Serrano, Introducción de "Tantas cosas"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando las cosas siguen sucediendo frente a los ojos, frenéticamente imparables, es cuando me doy cuenta de su dimensión real. De cómo faltan las cosas y cómo se dieron vuelta las mejillas. Un golpe no basta, siempre tienen que ser muchos. Porque es verdad, el odio aburre, implica un esfuerzo y nadie, jamás, será lo suficientemente iluso o tuerto para creerlo.&lt;br /&gt;Lo sé. Propia experiencia, que le dicen.&lt;br /&gt;La salida más fácil es el odio. El odio es la mejor excusa. Por lo tanto, imagino que podemos concluir que la excusa es la salida más facil que podemos hallar. Las cosas fáciles son como las baratas: duran poco y son de baja calidad. Ahorrándonos la obviedad del carácter patético que posee la esforzada montada en escena, podemos decir que el llevar el odio a los escenarios de la realidad es de por sí una exigencia desmensurada. E igual de inútil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los intentos por pasar por odio el pasado inmediato cometí tantos errores como quejas emití después. Estaba tan ciego que veía terriblemente bien; pero seguía estando ciego. Ciego de cosas tan claras que igual hubiese sido abrumador el poder entenderlas. Así que supongo que me hubiera equivocado por igual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El punto es que hoy me di cuenta que día es y me aterré frente a algo aún peor: el día que va a ser mañana. Y lo que no va a pasar. Y lo que querría que pase. Cómo hubiera sido, o como lo habíamos planeado. Lo que hablábamos sobre mañana, cómo íbamos a pasarlo, lo que íbamos a hacer, lo que querías hacer, la razón por la que esperaste tanto ese día.&lt;br /&gt;Me acuerdo que un día me pregunté a mí mismo si llegaríamos juntos a mañana. Estaba inseguro, me sentía a la deriva. Era por eso porque no estaba seguro. Un tiempo después me lo repregunté, pero por otra razón. Más fundamentada. Y hace un par de días lo confirmé, aunque ya lo sabía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero decir que a ella no le afecta que el taladro de nuesta mirada le traspase, porque no se siente culpable.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16532089-112839415112347115?l=unangelgris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unangelgris.blogspot.com/feeds/112839415112347115/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16532089&amp;postID=112839415112347115' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/112839415112347115'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/112839415112347115'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unangelgris.blogspot.com/2005/10/de-odios-y-escenarios.html' title='De odios y escenarios'/><author><name>Un Ángel Gris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13109523938294302532</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16532089.post-112667197122446962</id><published>2005-09-13T20:20:00.000-07:00</published><updated>2005-09-13T21:26:11.256-07:00</updated><title type='text'>Belleza</title><content type='html'>Reviví belleza. Hermosura que hacía mucho que no disfrutaba, pero que la verdad disfruté volver a ver. Fue lindo.&lt;br /&gt;Recorrí fotos, páginas, álbumes, rostros, líneas, rasgos, gestos. Encontré vestigios de amor que alguna vez regalé... fue gracioso. Me causó una simpatía agradable que nunca había llegado a apreciar, me reí solo de mí mismo. Tantas cosas... tantas palabras que habían inspirado, con todas las cosas que sentí en los respectivos momentos de cada belleza que me atrapó. Mil cosas volvieron a mi cabeza junto con otras mil que salieron de repente. No pensé que vería semejante película... creo que tengo que hacerlo más seguido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra vez el sabor de los ojos miel junto con el bronce de los rizos que jugaron a ser sueño de verano. O aquella noche de velas, bañada en bucles dorados, y el marco de rimel para las esmeraldas frente a las que casi caigo. También unos minutos en una esquina, donde me sorprendió esperando una expresión de infancia delicada que más de una vez ojeé con vergüenza. Y bueno, luego, fantasmas del pasado... la razón de un antiguo complejo, prácticamente inmortal en su momento ya que llegaba a morir, pero con cada ráfaga casual de mirada inesparada el hacía que el verde me atrapara otra vez.&lt;br /&gt;Pasados, presentes discontinuos y utópicos futuros que brillan por su naturaleza, la esperanza por la mera esperanza, el beso latente en la imaginación de cada imagen en la costa, con la certeza de saber lo que se esperaba y conocer lo que vendrá. Delicia, sencilla y llanamente , delicia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volvieron a mi mente y ojos belleza que nunca fueron más que eso, bellezas que en su momento fueron mundos y hoy son satélites que me acompañarán por siempre, grabados en la retina. Aparte, más allá de todo, son bellezas... siempre se disfrutan. Nunca serán más, esperanza por la mera esperanza. Belleza por mera apreciación visual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"[...]Por momentos, Manuel Mandeb sintió la tentación de optar por otros medios de transporte que se le ofrecían seguros, concretos, convincentes. Pero él esperaba el tranvía.&lt;br /&gt;[...]&lt;br /&gt;Nadie puede saber cuándo sucedió, pero una noche un hermoso tranvía se detuvo frente a él. Desde el interior, un guardia fantasmagórico lo miró como convidándolo.&lt;br /&gt;Mandeb permaneció quiero unos instantes y luego, sin decir palabra, le alejó caminando lentamente. Un rato más tarde subió más tarde en un taxi y con voz firme ordenó:&lt;br /&gt;-Artigas y Aranguren."&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16532089-112667197122446962?l=unangelgris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unangelgris.blogspot.com/feeds/112667197122446962/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16532089&amp;postID=112667197122446962' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/112667197122446962'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/112667197122446962'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unangelgris.blogspot.com/2005/09/belleza.html' title='Belleza'/><author><name>Un Ángel Gris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13109523938294302532</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16532089.post-112638970236317466</id><published>2005-09-10T18:59:00.000-07:00</published><updated>2005-09-10T15:01:42.376-07:00</updated><title type='text'>Color de rosa</title><content type='html'>Todo pasa. Eso dicen, y seguramente es verdad. Podría dormir tranquilo pensando eso, y sabiendo que es cuestion de arena hasta que quede en el recuerdo. Pero no...&lt;br /&gt;Seguramente todo cambie, alguien tomará su lugar, voy a volver a ser feliz y todo va a ser hermoso de vuelta. Pero nunca va a volver a ser color de rosa. Hay tantos conceptos de justicia como personas. Y eso es porque no hay dos personas iguales. Nadie encaja tan bien en un lugar como el que mejor encaja. Las personas no se reemplazan, se tapan. Y nada es lo mismo, nunca, porque nadie reune las mismas exactas cualidades y defectos que otro. Nadie puede provocar lo mismo, exactamente lo mismo que otra persona.&lt;br /&gt;Nada existe dos veces, nada renace una vez muerto.&lt;br /&gt;Esto va a quedar atrás, todo va a ser un mal recuerdo y una hermosa experiencia, bendiciones nuevas van a caer... ya seré el viento de alguien mas. Voy a volver a ser feliz, ya lo se. Siempre  hay alguien. Eso me dijeron y eso he visto, por lo que supongo que es así. Me van a querer de vuelta, voy a hacer el amor, van a esperarme y buscarme cuando no esté, van a llorar por mí, y voy a llorar por alguien que quizá aún no conozco. Voy a tener hijos, seguramente me case y mi vida siga al lado de alguien. Alguien va a venir, seguramente.&lt;br /&gt;Pero aún así, el error me va a pesar encima para siempre. Nada va a ser lo mismo, nunca voy a haber visto su expresión mientras la amo, no sabré cómo sería decir que sí viéndola de blanco, moriré sin conocer la sensación de una vida juntos.&lt;br /&gt;Alguien vendrá, siempre es así. Todo pasa, todo muere en el pasado.&lt;br /&gt;Pero todo ya fue color de rosa, pasó y yo hice que se fuera, y pasa una vez en la vida. La mejor oportunidad de ser feliz. Me siento solitario de ella. Voy a sentir eternamente que lo mejor posible ya es imposible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero siempre voy a sentir que perdí a la persona perfecta para mí.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16532089-112638970236317466?l=unangelgris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unangelgris.blogspot.com/feeds/112638970236317466/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16532089&amp;postID=112638970236317466' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/112638970236317466'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/112638970236317466'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unangelgris.blogspot.com/2005/09/color-de-rosa.html' title='Color de rosa'/><author><name>Un Ángel Gris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13109523938294302532</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16532089.post-112623462199985313</id><published>2005-09-08T19:36:00.000-07:00</published><updated>2005-09-08T19:57:02.003-07:00</updated><title type='text'>Otro 9 mas</title><content type='html'>Hay tantas conceptos de justicia como personas en el mundo. Y justo ése es totalmente distinto al mio, o al menos eso parece. Me duele todos los días ver como las cosas siguen adelante sin que yo esté ahí para que salgan adelante o para acompañarlas. Costumbre, que le dicen. Aunque ya la herida no sangre tanto, puedo decir que es la costumbre justamente la que me mentaliza todos los días a que todo va a seguir pasando... puedo relatar antes de levantarme todo lo que va a pasar en las próximas 5 horas. Y no es nada agradable, créanme. No sólo se vuelve rutinario y predecible sino que también, si no es algo útil, también es asesino.&lt;br /&gt;Mañana va a ser lo mismo. Nada va a haber cambiado, todo va a repetirse con precisión quirúrgica y los mismos muertos van a estar en mi conciencia. El problema es que mañana no es un día cualquiera; mañana hubiera sido el día distinto. Mañana hubiera sido el aniversario de la mejor decisión que tomé en mi vida, del momento más intenso que jamás pasé, del mejor día de mi vida, del mayor error que cometí, de un día insulso... Cinco días horriblemente distintos entre sí. De un día que fue tanto, a otro que es nada. Y mañana hubiera sido un aniversario de eso. Pero, como dije antes, les puedo decir ahora mismo qué va a ser: nada. Un día más, un nueve, como un diecisiete, un veintiocho ó un tres. Con la misma importancia.&lt;br /&gt;Mañana es el aniversario de la muerte de un sueño.&lt;br /&gt;Es constumbre, como dije, voy a estar sentado viendo a la vida cruzar el río sobre mi cuerpo. Un día mas, supongo, así que no hay porqué sufrirlo ni porqué estar triste; en una de esas hasta me ría de un chiste suelto o un comentario perdido, que quizá no entienda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mañana es el día en el que tendría que estar con ella.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16532089-112623462199985313?l=unangelgris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unangelgris.blogspot.com/feeds/112623462199985313/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16532089&amp;postID=112623462199985313' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/112623462199985313'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16532089/posts/default/112623462199985313'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unangelgris.blogspot.com/2005/09/otro-9-mas.html' title='Otro 9 mas'/><author><name>Un Ángel Gris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13109523938294302532</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry></feed>
