Monday, May 22, 2006

El virus del miedo

Parece que las endorfinas deciden cuándo sintetizarse. El miedo es un virus asesino que vino para quedarse, que no quiere irse. Y que quizá se quede. Que quizá cree un mecanismo autodestructivo, y quizá me convenza que es mejor no perder. No arriesgarse es garantía de mantener virgen la derrota.

Pero las oportunidades suelen presentarse. Eso es innegable. Como tambien lo es el hecho de que la oportunidad es solo el 50 por ciento del exito. La oportunidad es solo potencialidad si no se la utiliza como se debe. Y tambien trae consigo la posibilidad de perder, lo que dibuja una bifurcacion: ¿Vale la pena arriesgarse con la potencialidad de una oportunidad cuando podria quedarse uno sentado y tranquilo, tapando el sol con un dedo?

El hecho de verse irresoluto frente a una situacion que normalmente es no solo cotidiana sino que necesaria y agradable y que desafia al caracter y lo forja solo trae dudas q incertezas que amenazan el sano desenvolvimiento ante las mismas. Un hombre que debiera ser ya un lobo hambriento frente a una potencial -o quizá no tanto- carnada pasa a ser una oveja esquilada y muerta de frio. El fracaso, que depende el caracter puede actuar como incentivo o inhibidor, se hace, sin lugar a dudas, presente en la situación. Y entonces, muchos muros caen.

La simplicidad de esconderse -con orgullo, encima- detrás de una supuesta falta de oportunidades es demasiado deliciosa para ser ignorada como excusa. Es fácil delirar sobre supuestos cuando no se conoce la reacción propia frente a una situación. Uno no sabe si se resistira al canto de las sirenas si nunca las ha escuchado. El tipo se supone fuerte, genial, encantador y dominante. Ganador, gallardo, semental. Al menos, hasta que la teoría de transforma en practica. Entonces, muchos muros caen.

Ahi reaparece la cuestión; no es tan agradable la crudeza de la realidad como la tranquilidad de la potencia. Entonces es cuando el tipo empieza a autodevorarse, a disminuir la figura de si mismo. Conoce ahora el amargo sabor de la derrota y siente latir una herida nueva. Desconocida. Ahi descubre que cada oportunidad acarrea consigo el exito y la caida. Pero, como ya sabemos, eso es solo la mitad. El caracter que complementa es quien da indole a esa oportunidad. Quien la transforma en exito o la arruina en derrota. Quizás, entonces, él prefiera dejar pasar las oportunidades. Quizás hasta se sabotee a sí mismo y a su realidad. Quizás prefiera ignorar ese elefante rojo brillante que está en la misma habitación que él.

Por que se conoce a si mismo. Por que quizás no tiene el carácter para hacer de la oportunidad un éxito.


Porque quizás es más fácil no perder.

Thursday, May 04, 2006

Marshall



Hace casi dos horas que ya no esta. Un error, siempre humano, se lo llevo. Solamente quedo quietito, duro, en una cajita. Inmovil. Con los ojitos abiertos y las patitas dobladas. Estuvo todo el dia asi, en la cajita, recostado. Hipotermico, hipotenso, deshidratado. Sin poder moverse casi nada, flojito, hinchado. Estupido, completamente intoxicado por una anestesia mal aplicada. Maullando apenitas, con los reflejos al minimo, muriendose muy de a poquito. Tan de a poquito que ni el se daba cuenta. Amago con mejorar, subio apenitas la temperatura y mama, mi hermana, mi abuela y yo lo estabamos cuidando. Dandole agua con una jeringa infima. Estaba tan debil... y eso que a mama se le ocurrio volver del trabajo, sino se moria solito y sin que ninguno supiera lo que pasaba. Todos pensando que solo estaba confunido por esta puta, reputisima anestesia. Mama lo recogio hace casi tres años -eran tres el mes que viene- de la calle, chiquitito y con menos de quince dias. Venia corriendo, tiritando de frio y desnutrido. Mama lo llevo a la veterinaria, lo hizo desparasitar y se quedo con nosotros. Hasta tuvo hijos, seis si no me equivoco, que fueron regalados a distintas personas ya que en casa ya eramos, con el, cuatro. Despues vino uno mas. Adelgazo mucho mientras estuvimos de vacaciones, cuando se quedo solo el con los otros dos gatos. Caminaba siempre por la baranda del balcon de casa, como si nada. Se asustaba mas mi hermana que el. Se sentaba arriba de la ropa, de los papeles, en la mesa... mama lo puteo mil veces. Mi hermana lo adoraba, lo queria mas que a ella misma. Era bueno como el solo, el mas buenito de los tres. Algo torpe, con ojos grandes, expresivos y preciosos. Maullaba raro, pegaba una especie de grito fuerte en vez de decir "miau". Siempre me miraba fijo cada vez que salia de la cocina, como diciendome algo que jamas llegue a entender; quiza solo queria que lo acariciara. Pero se escapaba a veces, asi que creo que no lo voy a saber nunca. Se volvia loco cuando ponia leche en vez de agua en el platito, razon por la que mama me cago a pedos mas de una vez. Pero a el le gustaba, y no tomaba mucho. Era muy buenito. Muchisimo.
Un pequeño problemita urinario se transformo en una veterinaria y una droga mal recetada y una anestesia mal aplicada me lo sacaron a mi, a mi mama, a mi hermana y a mi abuela de las manos. Marshall, de 2 años y 11 meses se fue despues de delirios, convulsiones y horas de de una muerte silenciosa y lenta -pero, creo gracias a Dios, que indolora- nos fue fue arrancado de las manos un jueves 4 de abril de 2006, a las 23.35 horas por alguien que nos habia dicho que, para esa hora, tenia que estar mejor que nunca.
Gracias Dios por haberlo puesto en nuestro hogar y nuestro camino. Cuidalo, cuidalo muchisimo y tenelo siempre cerca tuyo para que algun dia, espero que dentro de muchisimo tiempo, podamos volver a acariciarlo antes de dormir.

Leo,
Martes 5 de mayo de 2006, comenzado a la 01.32 am y finalizado a las 02.34 am.



Por favor, si alguien lo lee, que sepa tomar el debido respeto que esto merece y que suplico. Si alguien se siente ofendido o molesto por cualquier cosa aqui expresa, por favor guarde su opinion.

Muchas gracias a todos.