Wednesday, September 06, 2006

Vírgen de emociones

Vive lejos de entre los vivos.
Su lugar está, lejos, alejado.
Lo besan desde kilométricas distancias,
no conoce el suave calor de la lujuria.
Dice haberlo sentido;
jura no reconocerlo de cerca.
Personas un sexo y otro
en pura comunion de manos,
resultan especies ajenas para él.
Sabe que tienen algo que ver;
pero le resulta complicado
verse en ellos.
Claro, qué pueden saber ellos de soledad.
Si su cuerpo está frío por la noche,
y en la mañana el único calor es el propio.
Si las cenas para uno,
sin luces de vela,
son costumbre.
Son parte de una rutina quizás
irrevocable.
Él siempre fue uno,
uno consigo y con nadie más.
Nunca se vio en otros ojos,
nunca lo vieron con con otros ojos.
Ha pasado tardes,
noches -qué importa
si el sabor es amargo en equilibrio-
repasando caídas y pensando milagros
Desayunando esperanzas,
y cenando rechazos.
Desprecios.
Patéticos intentos
de ser nada más que feliz.
Pero el amor le es esquivo,
se porta frio con él.
Le canta al oído mientras duerme
y lo niega cuando se ven.
Tiene sexo con palabras,
satisface sus necesidades.
Nadie más que él.
Lás imágenes más nítidas
así como las únicas
son todas las que conoce.
Si es que son como se las imagina.
Mutó en un asexuado,
perdió interés en lo que hace al ser.
Casi no tiene deseo carnal...
difícil desear lo que se ignora.
Tan necesario no puede ser,
si la sangre no le corre a donde sean las venas.
Si el sexo es juego de dos
y el es uno consigo,
y con nadie más.
Si sólo se sabe querido y
sólo puede querer a través de una pantalla.
Sólo "te quiero" a través de una pantalla;
el deseo, la lujuria, el amor y el desenfreno,
todos,
para él,
no son reales.
Quizás el amor ya no es lo que era.

1 comment:

Anonymous said...

Holaaa!!! miramelo... todo un poeta. Gracias x dejarme un msj en el blog! Espero conocerte mas... Besos. NANU